Imagen de la corta y desbroce tomada por A Morteira.
A Morteira ha respondido al rechazo de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil en relación a los supuestos daños provocados por las cortas y desbroces en el río Burbia, en Villafranca. La asociación señala que “es costumbre” respetar los periodos de reproducción de las aves, una postura basada en “una interpretación generosa de la normativa ambiental y comunmente respetada”. Consideran que el hecho de no tener permisos de medio ambiente en el mes de febrero “no implica que las obras cumplan a día de hoy, en pleno periodo productivo, la legalidad”. Por ello, A Morteira insiste en nota de prensa en lo que considera como una “imprudencia y nula sensibilidad ambiental” por parte de Confederación y del Servicio de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León. La asociación no cuestiona la necesidad y calidad de la obra, sino el momento de su ejecución, “el más sensible para todas las especies: la reproducción y cría”. Además, “nos consta que la Confederación nunca autoriza a particulares las obras o desbroces en riveras en periodo de cría, sin embargo ellos no se aplican el cuento”. Por ello piden que no se repita otra situación similar en los ríos bercianos.