La compañía catalana representa hoy en El Albéitar ‘elhombreVisible’
David Climent caracterizado para su trabajo en ‘elhombreVisible’.
L. Castellanos / León
David Climent y Pablo Molinero, tras coincidir por primera vez en 1994 en el Aula de Teatro de la Universidad Jaume I de Castellón y dos años más tarde en Visitants y luego emprender una carrera por separado en diferentes compañías teatrales españolas —entre ellas la leonesa La Danaus—, decidieron sumar talentos, ya afincados ambos en Barcelona, en 2003 para hacer frente a un proyecto, loscorderos s.c., a través del cual ir satisfaciendo sus necesidades creativas. Desde entonces, ha ido materializando una trayectoria con espectáculos como el premiado ‘Crónica de José Agarrotado (menudo hijo de puta)’, ‘Tocamos a dos balas por cabeza’ o ‘elhombreVisible’, que hoy se representará, a partir de las 21 horas y con entradas a 6 euros (gratis para los miembros de la Comunidad Universitaria), en El Albéitar. A este repertorio se suma la vídeo creación ‘Shakespeare Meeting-Point’.
loscorderos s.c. cuenta, además, con la participación de Pilar López, encargada de la gestión y la producción, y el concurso del artista plástico leonés Oscar de Paz, quien colabora en terrenos como la escenografía, la imagen y la iluminación. Precisamente, De Paz es responsable del espacio escénico y las luces de ‘elhombreVisible’, un montaje de teatro físico estrenado en 2007 en el marco del Festival ALT de Vigo realizado a partir de textos de Fernando Pessoa y Oliveiro Girondo y con el subrayado musical de Pablo Rega, otro colaborador habitual de esta singular compañía catalana de carácter abierto y siempre sometida al riesgo y esquiva con la convención. En esta ocasión, la puesta en escena ideada por Molinero y Climent se pone al servicio de la capacidad actoral de este último para rastrear a un personaje que, sumido en una lucha personal, trata de encontrar sentido a su existencia.
Indudablemente, en ‘elhombreVisible’ David Climent exhibe un dominio permanente de abundantes recursos interpretativos, sobre todo de raíz física, en un contexto escénico inundado de sensaciones y en el que no faltarán los códigos humorísticos. Por supuesto, la aportación del compositorPablo Regal resulta fundamental en el desarrollo de toda la representación.
La visceralidad constituye una de las señas de identidad de este montaje que supuso un pasoadelante en la ambiciosa trayectoria de una compañía que disfruta de un lenguaje y un sello propios y que mantiene viva su necesidad de seguir ahondando en las posibilidades expresivas del lenguaje escénico.