Logo de la-cronica.net


CAMPONARAYA / XII Feria del Caballo

Una escuela terapéutica de equitación, el deseo de Canedo

El alcalde critica la falta de ayudas por parte de las administraciones

El delegado de la Federación Hípica, José Fuertes, flanqueado por Isidoro Pérez y Antonio Canedo. DANIEL

Antonio Garay / Camponaraya
El alcalde de Camponaraya, Antonio Canedo,lamentó ayer, en el transcurso de la XII Feria del Caballo, las pocas o nulas ayudas que el Consistorio ha recibido de otras administraciones para mejor este evento.No obstante, cree que la Diputación puede aportar 150.000 euros para pequeñas obras.
Canedo se muestra orgulloso de haber conseguido para la feria de Camponaraya la categoría ‘B’ (calificación para el concurso a nivel nacional) y la gran aceptación que entre los ganaderos ha obtenido, al conseguir “mas ganaderías con mayor número de caballos y mejor preparados”.
Para el alcalde, la feria suponeun referente a nivel nacional. “Hemos pasado de no figurar en el mapa de carreteras, a que se nos conozca en este sector en el resto de España” y muestra su deseo de crear un escuela terapéutica de equitación para niños.
La feria contó con la presencia del Delegado de la Federación Hípica Española, el sevillano José Fuertes, quien se mostró sorprendido por el auge de la feria y la calidad de los caballos y jinetes presentes en las Domas Vaquera y Clásica, agradeciéndole al alcalde, “el esfuerzo que hace por promocionar este tipo de eventos, que son puntuables para la final del campeonato de España”.
Otro de los asistentes fue el vallisoletano Isidoro Pérez, 15 veces campeón de Castilla y León de Doma Vaquera, quien también felicitó al alcalde “por la buena organización de los concursos y la pulcritud de las instalaciones.
La ganadera vallisoletana Isabel Aguilar, de la cuadra ‘Los Alcores’, quien acude desde hace 13 años a Camponaraya con equinos procedentes de la ganadería de Miura .

Publicidad
pix
publi
pix

© Promociones Periodísticas Leonesas, S.A.
Moisés de León, 49-bajo 24006 León (España)

Correos de La Crónica