Logra el bronce en una prueba de la Copa del Mundo
La alegría de Carolina Rodríguez era indescriptible.
César F. Buitrón / León
Carolina Rodríguez sigue creciendo. A una edad a la que las gimnastas han echado el cierre a sus carreras deportivas, la leonesa está dando lecciones allá por donde compite. Este fin de semana, en el Torneo de Corbeill, una de las citas más importantes de la temporada, clasificatoria para la final de la Copa del Mundo, la leonesa rompió dos barreras. Por primera vez en su carrera se coló en una final, la de pelota, y en ella dio un paso más al conseguir la tercera posición ante las mejores del mundo.
Una medalla de bronce que sabe a oro para una gimnasta que hace poco más de un año mataba el ‘gusanillo’ dando clases a las niñas que empiezan después de que la ex seleccionadora española le hiciera arrojar la toalla. Con la llegada de la nueva seleccionadora recuperó su ilusión, empezó a trabajar con Ruth Fernández, la entrenadora que la sacó de la nada en aquellas tardes gélidas en la vieja iglesia de Puente Castro y en apenas medio año convenció a los responsables técnicos de la Federación Española para que volviera a la selección, pero además con la vitola de ‘líder’ del combinado nacional.
Carolina Rodríguez no ha defraudado a la confianza depositada. En su regreso a la elite, hace un par de semanas en Portimao, la leonesa ya amenazó con acercarse a las más grandes. Entonces no lo consiguió, pero esta semana, en la segunda prueba de la Copa del Mundo, en Corbeill, Carolina Rodríguez dio un paso de gigante. Acabó en la clasificación general en la 12ª plaza [y eso que una mala actuación en cinta le privó de estar entre las ocho mejores] y, lo que era más importante, se consiguió colocar entre las ocho mejores en la modalidad de pelota. En la final que ayer cerraba el torneo de Corbeill, Carolina Rodríguez realizaba una actuación casi perfecta que la catapultaba hacia la tercera posición, lo que equivale a dejar casi asegurada una plaza para la final de la Copa del Mundo.
Un éxito el conseguido por la gimnasta leonesa que no tendrá apenas tiempo para degustarlo porque hoy mismo, ella y su entrenadora ponen rumbo hacia Azerbaiyán, concretamente hacia Baku, donde esta semana se disputa el Campeonato de Europa, una cita de tanto nivel como el campeonato del mundo porque las mejores gimnastas son europeas y en el que Carolina Rodríguez querrá seguir sacando fruto a sus largos y duros entrenamientos en León bajo la vigilancia de Ruth Fernández y de Nuria Castaño tanto en la instalación de Armunia como en el Palacio de Deportes que este año el Ayuntamiento de León le ha cedido muchas horas y que ha sido clave para el progreso de la gimnasta leonesa.