El Bembibre salva un punto tras una primera parte desastrosa
Ayrton no encontró ayer el camino del gol. GAZTELU
Capela / Bembibre
La bronca que debieron de recibir en el descanso los jugadores rojiblancos por parte del cuerpo técnico tuvo que ser de las de órdago, ya que los primeros 45 minutos, salvo rarísimas excepciones, jugaron andando y de esa manera no podían brindar al final de temporada a la afición por esos primeros malísimos 45 minutos.
Esa bronca debió ser muy grande porque la segunda parte fue totalmente distinta, con un mayor rendimiento de juego, mejor control del centro del campo y peligro por las bandas; pero una vez más el trío arbitral estuvo en contra de los intereses locales, ya que cuando en el marcador campeaba el empate a dos goles hubo unas manos clarísimas de un defensor del Aguilar dentro del área dando lugar a un penalti que el colegiado no quiso enterarse y cuando no fue el árbitro por dos ocasiones con el guardameta ya superado primero Germán y luego Chechu sacaron dos balones debajo de los palos; por otra parte los dos goles encajados por los locales fueron en dos jugadas a balón parado totalmente desafortunadas, la primera de Manu en un saque de esquina y que Zorro de cabeza superó al meta local abriendo el marcador en el minuto 35 y la segunda en una falta a unos 40 metros del área local que Zorro disparó fuerte pero muy fácil para Manu y sin embargo Prendes quiso desviar la trayectoria del esférico y lo que hizo fue introducirla en su propia portería y esto sucedía en el minuto 46 cuando la afición aún no terminaba de saborear el empate. La segunda mitad aunque el Aguilar quiso no pudo con los rojiblancos que consiguieron el empate en el 65 en una gran jugada de Llamazares con disparo raso de Recamán y luego se pudo superar pero al no sancionar con penalti la jugada antes dicha no se movió el marcador.