El Ayuntamiento da un mes para empezar a crear un consorcio provincial
Imagen del incendio registrado el pasado sábado en el polígono industrial de Riego de la Vega. LAURA A. ORIA
Elena F. Gordón / León
“Es la hora de decir que hasta aquí hemos llegado”. El Ayuntamiento de León está cansado de que el Cuerpo de Bomberos de la capital atienda, fuera de sus competencias, a los municipios de la provincia a los que debería prestar servicio la Diputación y a San Andrés del Rabanedo, que por su tamaño, según determina la ley, tendría que tener un parque propio.
El consistorio, recalcó, lleva muchos años esperando a que la Diputación mueva ficha para cubrir la asistencia a la que está obligada y que es más que necesaria según quedó de manifiesto en el reciente y grave incendio registrado en el polígono industrial de Riego de la Vega. La distancia que separa la capital del lugar del siniestro hizo que los bomberos de León empleasen 55 minutos en llegar al lugar de los hechos, tiempo que se hubiera reducido notablemente de existir un parque de bomberos en Astorga o en La Bañeza.
La concejala del área y portavoz del PSOE, Natalia Rodríguez Picallo, lanzó ayer el ultimátum del consistorio a la institución provincial y al mayor municipio del alfoz, una advertencia que se ha plasmado en una carta en la que se establece un plazo de un mes para que se den los primeros pasos encaminados a constituir un consorcio -o la fórmula que se estime oportuna- que lleve a descentralizar las instalaciones actuales y a crear nuevas dependencias. De no ser así, anunció, los bomberos de la capital dejarán de prestar servicio fuera del municipio a partir del día 1 de julio de 2010.
Natalia Rodríguez Picallo recordó que el 20% de las 1.365 intervenciones llevadas a cabo por los bomberos de la capital el pasado año -277- corresponden a servicios prestados en zonas que no son de su competencia. “La Diputación está dejando en riesgo a la provincia y, por ende, a la ciudad de León”, subrayó.
Además, recordó que la Ley de Base de Régimen Local obliga a la Diputación a atender a los Ayuntamientos de menos de 20.000 habitantes, por lo que la institución incumple esa competencia desde hace años. La edil explicó que el servicio de bomberos, con una plantilla de 79 agentes, supone para las arcas municipales un gasto anual de 4,1 millones de euros -aparte de gastos de mantenimiento del parque-. Los ingresos por las intervenciones que realizan (sofocar incendios, excarcelaciones en accidentes de tráfico o salvamento) ascendieron en 2008 a 471.684 euros y la cantidad que paga la Diputación por los servicios prestados, que Rodríguez tildó de “irrisoria”, ascendió a 188.540 euros, lo que supone un 4,5% de lo que gasta el Ayuntamiento, y quiso dejar claro que ese dinero se entrega en forma de subvención a los bomberos y no al Ayuntamiento. “La Diputación se libra de muchos gastos y parece que ni le preocupa ni le interesa buscar una solución”, apuntó.
La portavoz socialista también comentó que los servicios jurídicos municipales elaboran en la actualidad un informe que determine, junto a los redactados por la Intervención municipal y los administrativos, si el Ayuntamiento podría llegar a incurrir en un delito de omisión del deber de socorro o alguna irregularidad en caso de cumplirse la amenaza y negarse a prestar un servicio después de la fecha dada como límite.