La diva francesa recorre las zonas arrasadas por la guerra del Líbano
Catherine Deneuve protagoniza la película ‘Je veux voir’.
Joaquín Revuelta / León
Cine dentro del cine. Esta es la fórmula elegida por los directores Joana Hadjithomas y Khalil Joreige para dotar de verosimilitud al docudrama ‘Je veux voir’ con el que esta noche echa a andar la muy descompensada y dispersa sección oficial a concurso del I Festival de televisión y cine histórico ‘Reino de León’, donde algo más de una docena de trabajos, entre películas de ficción, mediometrajes y documentales, y nueve cortometrajes aspiran a ver incluido su nombre o el de sus responsables en alguno de los seis apartados de un palmarés que se dará a conocer el próximo sábado día 23 dentro de la categoría de cine.
La coproducción franco-libanesa es la única que aún permanece inédita en las pantallas españolas, habiéndose exhibido sin embargo en el Festival de Cannes dentro de la sección ‘Un certain regard’ donde obtuvo división de opiniones entre la crítica y la prensa especializada.
Los realizadores Joana Hadjithomas y Khalil Joreige decidieron invitar a visitar el Líbano a la actriz francesa Catherine Deneuve. Junto al actor Rabih Mroué, que en la ficción hace de chófer y guía, la diva francesa recorrerá el sur del país algunos meses después de la incursión del ejército israelí. A través de una jornada de viaje por la zona, la gélida diva gala irá tomando conciencia de la dimensión del conflicto, contraponiendo ambos directores las visiones que de los acontecimientos tienen dos personas pertenecientes a diferentes países y culturas.
‘Je veux voir’ supone una curiosa y a la vez insólita mezcla de escenas dramatizadas, preparadas de antemano en el guión, y otras puramente documentales, donde los dos actores, seguidos en otro coche por la troupe y el guardaespaldas de la Deneuve, ponen rumbo al sur del país recorriendo los escenarios de la catástrofe y en el caso del intérprete libanés Rabih Mroué buscando entre los escombros la casa de su abuela. Mroué ni siquiera será capaz de reconocer el barrio donde transcurrió los veranos de su infancia. Las bombas israelíes han arrasado con casas, callejuelas y con su pasado. La película se cierra con la imagen de la actriz vestida de gala entre políticos, embajadores y copas de champagne, buscando con la mirada al compañero de fuga que ya sólo forma parte del espacio de la memoria.