UNA IMAGEN Y 232 PALABRAS

El jacuzzi de las señoras vacas |
Los van quedando tan pocas vacas que habrá que tratarlas a cuerpo de rey. Al menos, en Algadefe es lo que han debido pensar y ahí tienen a la señora vaca en su particular jacuzzi, bañando en agua los calores y acabando a su vez con los picores. Bien es cierto que, mientras tanto, en algunos pueblos de la montaña leonesa se ha extendido la práctica de cerrar los montes y mandarlas allí, a aquellos particulares campos de concentración en los que muchas veces soportan tormentas y nevadas a pie firme, sin lugar en el que refugiarse, esperando a veces que desde un helicóptero les lancen pacas de hierba que les permitan matar el hambre sobre la nieve. Olvidos sonrojantes, hasta el punto de que no hace mucho los guardias del Seprona enviaron a los periódicos las fotografías de un pueblo en el que las vacas se morían en la calle, entre la nieve y el hambre. Los montañeses que envían sus vacas a vivir la dura libertad argumentan que estas otras que disfrutan del jacuzzi lo tienen al lado del pesebre, en el que les echan las hierbas y los piensos para arrancarles rápidamente la leche que producen con evidente generosidad. Dura vida, a fin de cuentas, en la ribera o la montaña;vida que inutiliza aquel viejo dicho de borracheras: “Vale más ser vaca contigo que mujer con el ministro de Industria”. |
![]() Mauricio Peña |
![]() Fulgencio Fernández |
|---|---|---|