Una librería de León vende el libro más antiguo sobre la Bolsa y la crisis. ‘Confusión de confusiones’, obra del un judío español afincado en Amsterdam, José de la Vega
El libro en edición fac-simil de lujo y también en edición de bolsillo. MAURICIO PEÑA
M.C.C. / León
Fue escrito en 1688 y habla ya de la bolsa, de valores y de acciones. Una librería de León, ‘Camino de Santiago’, tiene a la venta en su escaparate el primer libro conocido sobre una crisis económica. Aunque parezca mentira, hace ya más de tres siglos el comercio mundial vivió momentos de incertidumbre y desasosiego como los que sufren ahora millones de españoles y ciudadanos del mundo.
“Confusión de confusiones”, que así se llama el libro escrito por el español José de la Vega, es una de esas joyas bibliográficas que todo coleccionista desea ver en su biblioteca.
Felipe Martínez, el dueño de ‘Camino de Santiago’, está sorprendido por el interés que está despertando el libro entre los leoneses. Aunque sea una edición fac-simil, prefiere obviar el precio de la obra. “Es un libro de coleccionista, eso es indudable”, asegura.
Joseph Penso de la Vega Passariño, también llamado José de la Vega (Espejo, Córdoba, 1650 — Amsterdam, 13 de noviembre de 1692), fue un economista y escritordel Siglo de Oro en castellano y hebreo. Según sus biografías, era miembro de una familia de conversos establecida en Andalucía, que luego salió fuera de España y que terminó asumiendo el judaísmo en Amsterdam.
En la capital holandesa, se dedicó al comercio y a las finanzas antes de escribir el libro. En realidad, el título es mucho más largo: “Confusión de confusiones: diálogos curiosos entre un philosopho agudo, un mercader discreto, y un accionista erudito, descriviendo el negocio de las acciones, su origen, su ethimologia, su realidad, su juego, y su enredo”. Más que un libro de números y cuentas de resultados, la obra de este escritor español es una sátira desde la primera a la última línea. Todavía hoy, según los viejos libreros, está considerado como la mejor descripción en forma y en contenido de los tratos con valores y acciones.
Las librerías de antiguo son una caja de sorpresas. Y no sólo por los libros que venden. Felipe Martínez parece que se ha dedicado siempre a los libros. Tiene esa paciencia del librero, la sabiduría de un apasionado y hasta cara de serio. Pero sólo lleva 12 años. Antes tuvo una pequeña empresa de peletería que, paradojas del destino, se llevó por delante la crisis económica de principios de los años 90 del siglo pasado.
Desde que decidió dedicarse a los libros antiguos, su carrera ha sido fulgurante. Mantiene abierta su tienda de León, pero cada día tiene más encargos fuera. Es además directivo de varias asociaciones profesionales y tasador de libros. Su web (tasaciondelibros.com)es una de las más completas para coleccionistas.
Los que compran libros antiguos lo hacen por múltiples razones. No hay una sola. “Unos quieren tener una buena biblioteca; también están los apasionados de la lectura, luego están los investigadores… Cada persona tiene un motivo”, asegura Felipe Martínez. Y añade: “Los que no hay son dos coleccionistas por el mismo motivo”.
El libro de José de la Vega es una curiosidad que estos días protagoniza en exclusiva el escaparate de la tienda. Pero ‘Camino de Santiago’ es una librería especializada, por ejemplo, en primeras ediciones. ¿Cuánto puede costar un libro? “Eso depende de la subjetividad”, dice Felipe. Depende, en otras palabras, de lo que esté dispuesto a pagar el comprador y a aceptar el vendedor.“Contra el vicio de pedir, está la virtud de no dar”, puntualiza el librero leonés.
“Confusión de confusiones” es uno de esos libros que, después de siglos en el olvido, ha vuelto a los escaparates. Hasta tal punto está de moda que en el año 2000 la Federación Europea de Bolsas creó el Premio Josseph de la Vega para reconocer el mejor trabajo de investigación sobre mercados financieros.
El libro tiene hoy, más de tres siglos después, miles de seguidores por el mundo. Por tener, tiene hasta un blog (confusióndeconfusiones.blogstop.com) repleto de citas sobre José de la Vega. Una de ellas, la definición de las dudas a la hora de comprar y vender acciones: “ Todo son en él rabias y más rabias, disgustos y más disgustos, pesares y más pesares; si el que compra algunas partidas, ve que bajan, rabia de haber comprado, si suben, rabia de que no compró más; si compra, suben, vende, gana, y vuelan aún a más alto precio del que ha vendido, rabia de que vendió por menor precio; y si no compra ni vende, y van subiendo, rabia de que habiendo tenido impulsos de comprar, no llegó a lograr los impulsos...”.
¿Qué hace raro un libro?Felipe Martínez lo explica: “Durante los últimos 500 años, millones y millones de libros,folletos,periódicos y otros impresos han salido de las imprentas. Solamente una parte pequeña, sin embargo, es considerada “rara” por los especialistas. En términos simples, se entiende que una obra alcanza cierto grado de rareza cuando la demanda sobre ella es mayor que la oferta. Una definición así implica que el concepto de rareza es muy subjetivo. Es un hecho muchas veces comprobado porbibliófilos y bibliotecarios, que muchos libros que durante años o siglos fueron desdeñados, ahora son vistos como importantes”. Quizá en esa definición entre a la perfección lo que ocurre con el libro de José de la Vega.
Sin embargo, la edad de un libro tiene poco que ver con su valor. Los comerciantes, bibliófilos, y bibliotecarios utilizan siempreestimaciones, como los libros que fueron impresos antes de 1501 en Europa, los españoles anteriores a 1520, los libros ingleses impresos antes de 1641, o los impresos en las Américas antes de 1801.
A cada paso por la librería ‘Camino de Santiago’ surgen nuevas dudas, como la diferencia entre un libro raro y un libro de segunda mano. “El libro de segunda mano se encuentra mucho más frecuentemente que el libro raro. Se puede entender, hablando en general, que un libro de segunda mano es un libro usado que no es reseñable en particular por su edición, procedencia, encuadernación, estado de conservación, etc. Su precio al por menor es generalmentemodesto”, dice.
El estado de conservación es un factor importante para determinar el valor económico, junto a la importancia intrínseca de la obra, y la oferta y demanda que exista sobre ella. “El estado de conservación se refiere tanto al aspecto físico externo del libro, como a la totalidad de su contenido. Un libro en muy buenas condiciones está completo en todos los aspectos, no tiene ninguna rasgadura, mancha, óxido, polilla u otros defectos, y conserva su encuadernación original, o al menos una que le es apropiada. Un libro que ha sido restaurado tiene menos valor, y debe tener una alta demanda para que pueda alcanzar valores substanciales. Las páginas flojas son un defecto, y las hojas o ilustraciones que faltan, sobre todo la hoja de portada, son defectos muy graves, que hará casi imposible obtener dinero”, explica Felipe.
Curiosamente, un libro que no es raro es la Biblia. “No se ha impreso ningún tipo de obras más a menudo que la Biblia y los libros religiosos en general: por lo tanto, solamente un porcentaje extremadamente pequeño de los mismos tienen valor comercial”, sentencia este experto leonés.