La Junta pide respeto a su modelo de implantación de nuevas tecnologías
El consejero de Educación, Juan José Mateos, en la Conferencia Sectorial del ramo. JUAN LÁZARO
E.F.G. / Agencias / León
Un total de 3.552 alumnos de quinto curso de Educación Primaria de la provincia leonesa -2.374 de centros públicos y concertados- y 1.178 de los privados- podrían beneficiarse el próximo curso escolar del denominado Proyecto Escuela, por el cual los alumnos de quinto de Primaria, -unos 420.000 en toda España y 19.514 en la comunidad autónoma, dispondrán de ordenadores portátiles para realizar sus tareas tanto en el colegio como en casa.
Una promesa lanzada por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que ha recibido críticas y reparos de algunos responsables de Educación de comunidades autónomas en el seno de la Conferencia Sectorial del ramo celebrada ayer en Madrid bajo la presidencia del ministro Ángel Gabilondo.
Existe la posibilidad de que el planteamiento inicial sea modificado sensiblemente y falta por definir quién asumirá el coste de los aparatos que finalmente sean entregados a los escolares y que, posiblemente, sean cofinanciados por la administración central y las autonómicas. De hecho, el Gobierno y las comunidades estudiarán conjuntamente el estado de implantación de las tecnologías de comunicación y la información (TIC) aplicadas a la educación en cada una de ellas y sus necesidades con vistas a acordar un plan entre todas las partes.
“No se trata de una relación entre el Gobierno, sin más, con las comunidades, sino de un acuerdo de corresponsabilidad en la Comisión General de Educación, donde adoptaremos un plan compartido y aprobado por todos para que se distribuyan los recursos en atención a las necesidades, pero tendremos en cuenta los esfuerzos que cada uno ha hecho”, explicó Gabilondo.
La próxima semana se reunirán los coordinadores regionales de TIC para elaborar un informe que se remitirá a la Comisión General sobre la puesta en marcha del proyecto Escuela 2.0, que impulsa el Gobierno, y decidir sobre su financiación. También recordó que el plan no pretende sustituir o eliminar los esfuerzos que ya han emprendido las comunidades añadió que los ordenadores que se distribuirán entre los alumnos de la educación obligatoria a partir de septiembre próximo, empezando por los de quinto de Primaria, no supondrán la eliminación de materiales habituales como libros de texto, cuadernos, calculadoras y bolígrafos. El ministro insistió en que la entrega de portátiles es una parte de un programa amplio de TIC y no debe considerarse de forma aislada.
Por su parte, el consejero de Educación, Juan José Mateos, pidió ayer al ministro que respete el modelo de desarrollo de las tecnologías puesto en marcha por la Comunidad a la hora de dar forma a la propuesta del jefe del Ejecutivo nacional, José Luis Rodríguez Zapatero, de repartir ordenadores portátiles entre los alumnos de quinto de Primaria y que defina la propuesta de copago. El ministro emplazó a las comunidades al nuevo encuentro en el que, una vez analizado el modelo de desarrollo tecnológico puesto en marcha por cada una de ellas, se pueda entrar a discutir la financiación de la medida anunciada por Zapatero en el debate sobre el Estado de la Nación. “Está muy bien que el Gobierno quiera participar pero también debe respetar el modelo por el que ha apostado cada comunidad autónoma”, argumentó el viceconsejero de Educación, Fernando Sánchez Pascuala, subrayando que la Comunidad defiende el acceso a los portátiles pero siempre vinculado a un proyecto educativo en el centro. “Ha habido incluso comunidades del PSOE que han sido más críticas que la del PP”, apuntó.