Carrasco y Aznar confían en que se no se produzca denegación de auxilio
Un miembro del Cuerpo de Bomberos de León participa en la extinción de un incendio en la capital. J.M. LÓPEZ
Alfonso Martínez / León
El ultimátum lanzado la pasada semana por el Ayuntamiento de León al anunciar que los bomberos no saldrán de los límites de la ciudad a partir del uno de julio de 2010 ha provocado la reacción tanto de la Junta como de la Diputación, que ayer anunciaron que en breve se reunirán para revisar el planteamiento general de este servicio en la provincia.
Tanto la presidenta de la institución provincial, Isabel Carrasco, como el director general de la Agencia de Protección Civil, Luis Aznar, hicieron hincapié en que el encuentro se llevará a cabo “por responsabilidad” y “no porque lo diga el Ayuntamiento de León”.
En cualquier caso, ambos confiaron en la profesionalidad de los bomberos y recordaron que la denegación de auxilio es un tema de gravedad, por lo que esperan que “nadie se plantee no acudir a sofocar un incendio cuando reciba un requerimiento”.
Aznar no descartó ninguna posibilidad aunque explicó que esta revisión no tiene que implicar necesariamente la construcción de un parque provincial. “Puede haber varios parques”, dijo. En este sentido, el año pasado ya se apuntó la creación de un mapa de parques distribuidos en tres niveles.
El director general recordó el compromiso de la Junta con los municipios en esta materia, plasmado principalmente en la construcción de un nuevo parque de bomberos en Ponferrada. También hay subvenciones y nuevos vehículos para otros servicios de bomberos de la provincia.
Por su parte, Isabel Carrasco recordó los convenios que la Diputación tiene con los ayuntamientos de León y Ponferrada para sufragar los gastos de los bomberos fuera de su ámbito de actuación y apuntó a que una de las soluciones a esta situación podría pasar por un protocolo obligatorio para que los municipios que tengan un camión no lo tengan como “elemento decorativo” y acudan cuando se les reclame.