Los opositores se mantienen a la espera de la reacción de la empresa
El proyecto cuenta con una gran oposición que se manifestó en más de 25.000 alegaciones. J. M. LÓPEZ
Estefanía Niño / La Pola
Los opositores del proyecto planteado por Red Eléctrica Española (REE) para acometer una línea de alta tensión entre Asturias y Palencia, atravesando la montaña leonesa, se muestran a la expectativa de los posibles pasos que tanto la empresa como el Gobierno pudieran dar próximamente, tras meses de silencio administrativo.
En este sentido, el regidor de Villamanín y uno de los tres representantes de los municipios afectados, Óscar Gutiérrez, apuntó que “no sabemos si este silencio por parte de Red Eléctrica es algo bueno o es malo”, recalcó con respecto a los últimos meses en los que la entidad apenas se ha manifestado. En cuanto a la posible vuelta a las actuaciones a pie de calle, Gutiérrez explicó que éstas estarán condicionadas por los acontecimientos, como es el caso de varias reuniones con diferentes políticos.
Por su parte, el presidente de la plataforma ciudadana Alto Bernesga, Félix Ordás, manifestó que “estamos intentando mantener la tensión, no saltar a la calle hasta que realmente sea necesario, y entonces movilizar al máximo número posible”. En cuanto a actuaciones en un futuro inmediato, apuntó que “ahora mismo estamos al ‘ralentí’, a la espera de ver que hace Red Eléctrica o el Gobierno para reaccionar. Estamos en silencio pero no estamos ni mucho menos parados”.
Lo cierto es que el proyecto recibió más de 25.000 alegaciones en contra, entre las presentadas por León y Asturias, alegaciones que no han sido contestadas, algo que las plataformas siempre han reclamado: “Tenemos derecho a conocer las contestaciones a las alegaciones que hemos presentado”.
El arma más poderosa con la que cuentan en esta batalla es el movimiento cívico, una unión global de ayuntamientos, juntas vecinales, plataformas, asociaciones y ciudadanos que ya está en marcha, según explicó Ordás. Ésta es la solución más viable que ven para poner fin al conflicto energético, un movimiento ciudadano activo y fuerte. En este momento, las reuniones que se mantendrán en las próximas semanas serán el motor de las posibles acciones.