El jurado destacó la obra de alcance universal del arquitecto británico
El arquitecto y urbanista británico Norman Foster fue ayer distinguido con el Príncipe de Asturias de las Artes.
LC / Oviedo
Norman Foster (Manchester, 1935), “arquitecto de la era global”, fue galardonado ayeren Oviedo con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2009 por anticipar “con brillantez la única ‘polis’ posible en el siglo XXI, al servicio del desarrollo sostenible y de la libertad personal y social”.El acta del jurado, presidido por el ex ministro José Lladó, destaca la obra de “alcance universal” de este arquitecto y urbanista británico que ha sabido conjugar “la calidad estética, la reflexión intelectual y el diálogo entre territorio y ciudadanía, a través de un original dominio del espacio, la luz y la materia”.
Las obras de Foster se encuentran dispersas por todo el mundo y entre las últimas que ha acometido están la estación subterránea de Florencia, la pirámide destinada al diálogo mundial entre las religiones en Astana, la nueva capital de Kazajistán, y el mayor aeropuerto del mundo, construido en Pekín para los Juegos Olímpicos.
Al galardón de las Artes, primero en fallarse en la presente edición de los ocho que concede anualmente la Fundación Príncipe de Asturias, optaban en esta ocasión 26 candidaturas procedentes de once países.La propuesta de Foster llegó a las últimas votaciones del jurado junto a las de la actriz inglesa Vanessa Redgrave, el cineasta Carlos Saura, el escultor Richard Serra, el cantautor Joan Manuel Serrat y el compositor Cristóbal Halffter.
El arquitecto se declaró ayer“orgulloso” de todas sus obras, y no de una en particular, porque “todo es importante a su manera”. Foster quiso, sin embargo, destacar algunas de sus obras en España como el metro de Bilbao, del que dijo que “aunque se trata de infraestructura, puede considerarse en cierto modo más importante que los edificios individuales”.
Preguntado por el hecho de que uno de los anteriores galardonados con el premio sea el centenario arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, Foster dijo que no podía estar “en mejor ni más distinguida compañía. Niemeyer ha tenido una extraordinaria carrera de gran creatividad. Levantó con Lucio Costa una nueva ciudad (Brasilia) con extraordinarios edificios”, señaló Foster.