Subirachs, hace unos años, en su última visita a León. ARCHIVO
Manuel C. Cachafeiro / León
El Obispado de León se prepara para una semana muy especial. Hasta ahora, sólo San Isidoro tenía en la Diócesis la condición de basílica, un título que otorga el Vaticano a contadas iglesias en el mundo por su fe y significado religioso. Desde mañana, también lo será el santuario de la Virgen del Camino, en la localidad del mismo nombre próxima a León.
El nuncio apostólico en España, monseñor Manuel Monteiro de Castro, será el encargado de leer el Decreto Pontificio. La Real Colegiata de San Isidoro lo es desde junio de 1943, por decisión del Papa Pío XII.
“Podríamos decir que se abre un tiempo nuevo en La Virgen del Camino. El reconocimiento otorgado al santuario por parte de la Congregación para el Culto Divino y los Sacramentos del Vaticano constituye un hecho religioso y social de extraordinario calado”, señala el obispo de León, Julián López.
El acto de mañana es también la culminación de más de dos años de espera y papeleo. Desde finales del año 2007, la comunidad de Dominicos ha trabajado en la elaboración de un dossier para enviar a la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, presidida por el cardenal Antonio Cañizares desde hace pocos meses. Se trata de un completo informe que consta de cuatro volúmenes. El primero, un amplio cuestionario en el que se preguntaba sobre diferentes aspectos de la vida del santuario (historia, arquitectura, devoción, peregrinaciones, celebraciones…). El segundo, un álbum fotográfico, tanto de fotos antiguas como modernas. El tercero, ladocumentación oficial del templo — desde el Acta de la Dedicación de la Iglesia, realizada el 19 de octubre de 2008, hasta el Mensaje que Juan Pablo II dirigió a la diócesis con motivo del cincuentenario de la Coronación de la imagen de la Virgen del Camino, en 1980, pasando por artículos y crónicas aparecidos desde 1854 en el Boletín Oficial del Obispado—. Y un cuarto apartado, un amplio dossier de prensa de los diez últimos años que incluye entre los hechos más destacados la masiva peregrinación a la catedral.
Toda la documentación, con una carta de presentación del obispo de León, fue enviada el pasado mes de enero a laConferencia Episcopal Española, para que diese el visto bueno. Ladecisión fue casi inmediata. De hecho, en febrero ya estaba en el Vaticano, en la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos para su estudio y resolución. Tan rápido fue que el decreto de concesión está fechado el 24 de febrero. La noticia fue recibida en el Obispado de León el pasado 16 de marzo.
No todas las iglesias pueden alcanzar la condición de basílicas. En primer lugar, según explican fuentes del Obispado de León,“debe ser un templo de regio esplendor, levantado con un perfil destacado y que posea un estilo arquitectónico en armonía con la liturgia de la Iglesia”. Aunque el santuario de la Virgen del Camino es relativamente reciente, su ‘tirón’ religioso está fuera de toda duda y las esculturas de Subirachs tienen un gran reconocimiento. Debe ser también un templo que sea foco espiritual y conimportancia histórica y religiosa. Aunque sea reciente, también lo cumplía. Y, por último, “debe ser un templo en el que se desarrolle una actividad litúrgica y pastoral consistente durante el año litúrgico”, razones que también reunía el santuario de la Virgen del Camino.
Eltítulo es otorgado por la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos por delegación del Papa y “pretende unir más estrechamente a las iglesias que lo reciben con el Papa”, según las mismas fuentes eclesiásticas leonesas.
“No se puede entender la historia del pueblo cristiano de León sin tener en cuenta la importancia que en ella ha tenido la Virgen del Camino. El relieve y la importancia en la vida de los cristianos leoneses hizo que en 1914 el Papa Pío X la declarase Patrona de la Región Leonesa, aunque ya desde 1778 se le había otorgado este título por Real Cédula”, añade el obispo leonés.
El actual santuario se inauguró el 5 de septiembre de 1961. Está regido por los dominicos, que habían llegado a León en 1954 a petición del mecenas leonés Pablo Díez. Ya desde los años 30 del siglo pasado fueron numerosas las voces que pedían la construcción de un nuevo templo, pero como casi siempre el alto coste de las obras impidió dar antes el paso. En una Carta Pastoral fechada en 1954, el entonces obispo de León anunció por fin su construcción gracias al empuje de Pablo Díez. La primera piedra de la obra se colocó el 3 de julio de 1955 con planos de Juan Torbado. Pero el proyecto no convenció. Hubo problemas económicos y se paralizaron las obras. Es entonces cuando el obispo anunció que se haría cargo de las obras la Fundación Pablo Díez, con planos del arquitecto Francisco Coello. El santuario costó, en 1961, 31 millones de pesetas y fueinaugurado el 5 de septiembre de ese año. El edificio, según sus defensores, conjuga armoniosamente el hormigón, la madera, la piedra y el vidrio. “El templo es un gran volumen rectangular, que sugiere la forma de un sepulcro que cobija al gran resucitado, noticia que proclama a los cuatro vientos el campanario de 53 metros de altura, lanzado como un grito de gloria en su verticalidad hacia los cielos”, según la definición que de él da el Obispado de León.
Los herederos de Don Pablo, como se conocía a este emigrante leonés en México, Antonino Fernández y Cinia González (fallecida en México en 2004), han continuado la obra apoyando y manteniendo el santuario, incluso sufragando los gastos de las últimas reformas de 2003. Mañana también será un día especial para ellos. Un día muy grande.