El Sabadell logra la clasificación en el Reino de León con un gol en la única ocasión que tuvieron
Castellano y Santi Santos se desesperan después de fallar una clara ocasión de gol.
Jorge Callado / León
Final dramático para una fase de ascenso ilusionante. No se cumplió el guión y una vez más la diosa fortuna no quiso estar del lado leonés. La Cultural perdió ante un Sabadell que no mereció pasar a la siguiente fase, pero un gol de esos tontos acabó con el sueño y con un proyecto que nació de la nada y que se convirtió en el referente para una ciudad que volvió a creer en su equipo. Se acabó la temporada y con esta despedida llega lo más triste, un club que huele a muerte y que tan solo podía sobrevivir con esta fase de ascenso que ya es historia. Cervera se marcha por la puerta grande y junto a él un grupo de gladiadores en los que nadie creía a principio de temporada y que lograron llevar a casi 10.000 almas de nuevo al fútbol.
El Reino de León se vistió con las mejores galas. Era el partido.La gran final, la primera de un largo camino hacia Segunda. La Cultural se sintió importante. La grada daba pie a ello y por eso el equipo de Cervera salió con la obligación de responder a una afición entregada. Enfrente, un Sabadell que llegaba con la lección bien aprendida y desde el primer momento enseñó todas sus cartas. Era la guerra y no iban a dar cuartel. Los leoneses aprendieron desde su primera artimaña a jugar con la misma baraja y después de un arranque algo desordenado, llegó la calma y el once de gala blanco comenzó a dejar claro quien era el propietario del terreno de juego.
Los catalanes basaban su juego en Jovenal, su estrella, mientras que otro de los referentes, Axel tenía un placaje especial de Moreno. No se podían permitir los mismos regalos del partido de vuelta.
Cervera sabía perfectamente que si sus pupilos ofrecían el juego habitual de la temporada, tener controlado al Sabadell era cuestión de tiempo y así con el paso de los minutos, la Cultural comenzó a ser la dueña del partido ante un rival que volvía a mostrar las mismas carencias que en el partido de ida.
Chema aviso con un disparo envenenado que desvió De Navas y el equipo leonés buscaba esas jugadas a balón parado para buscar ese primer gol de la tranquilidad.
Quedaban tan solo 45 minutos para la clasificación. Un mundo, pero si en el segundo tiempo no cambiaba el guión, la eliminatoria estaba encarrilada. Todo pasaba por ese gol de la tranquilidad para no tener que sufrir al final.
El terreno de juego se hizo enorme para los catalanes y entonces Moya quiso ir a por el partido al ver como Santi Santos fallaba a bocajarro la gran ocasión del partido. Era su baza. Sergio Iglesias y Javi Rodríguez. Llegaron los momentos de más agobio local y la única ocasión catalana. Acabó en gol de las botas de Iglesias. El sueño se tornaba pesadilla y la Cultural se venía abajo por una ansiedad que se convirtió en el mayor enemigo de los leoneses. No hubo milagro, murió el sueño y ahora llega la triste realidad. La Cultural a punta a ser un solar.