El leonés fue undécimo de Europa y plata por equipos en una dura carrera
Paco Arcilla, durante una sesión de entrenamiento en las pistas de la Universidad de León.
César F. Buitrón / León
Paco Arcilla dio una enorme lección de saber estar en una durísima carrera de 20 kilómetros marcha de la Copa de Europa que ayer se disputaba en Metz (Francia). El marchador leonés firmó su mejor actuación desde que milita en la categoría sénior al conseguir acabar en la undécima plaza del campeonato europeo dominado a placer por los italianos que coparon el podiocon Rubino en la primera plaza. La undécima plaza de Arcilla vale su peso en oro ya que con ella ayudó decisivamente a la medalla de plata por naciones que consiguió la selección española [sólo superada por la transalpina] y al ser el segundo mejor de los españoles, superando a Benjamín Sánchez que no logró llegar a la meta, el leonés presenta su candidatura a la tercera plaza a la que tiene derecho España para la gran competición del año, el Campeonato del Mundo que se disputará el próximo mes de agosto en Berlín ya que dos plazas están adjudicadas, salvo lesión, a Paquillo Fernández y Juan Manuel Molina, que ayer fue el mejor de los españoles al acabar en la sexta plaza.
Arcilla tendrá que confirmar en los próximos meses su estado de forma y confiar en que la Federación Española cumpla con sus criterios de selección para tener un hueco en un Mundial que parecía un sueño al principio de la temporada, pero que ahora está un poco más cerca.
El marchador leonés salió fuerte, con el grupo de los favoritos a la victoria. Desde el principio quedó claro que las condiciones meteorológicas y el circuito no iban a propiciar grandes marcas, pero hasta el ecuador de la carrera, el atleta del Universidad de León estaba a la estela de la cabeza, siempre en torno al puesto 15º. Los últimos kilómetros fueron un goteo constante de amonestaciones, retiradas y descalificaciones. En esa situación se movió Arcilla como pez en el agua para ir superando a marchadores en apuros para cruzar la línea de llegada en un tiempo de 1h.28:24, muy lejos de su mejor registro que ayer era imposible repetir para él y para cualquier otro de los competidores.
Cumplido el objetivo de la primera gran competición del año, Arcilla volverá a centrarse desde esta semana en sus entrenamientos para tratar de mejorar su registro personal antes del mes de julio y jugar sus cartas para estar en Berlín, lo que supondría redondear una temporada espectacular para el atleta leonés formado en las escuelas municipales del Ayuntamiento de León que desde hace varios años se entrena con su padre en la capital leonesa.