El Obispado de León celebra hoy un día muy especial. El título de basílica para el santuario de la Virgen del Camino tiene un gran papel simbólico para la Diócesis leonesa. Por un lado, hasta ahora sólo San Isidoro contaba con dicho reconocimiento desde 1943. Por otro lado, es una decisión del Papa, a través de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, lo que se podría comparar con un ministerio en el Gobierno del Vaticano y que desde hace muy poco tiene al frente al cardenal español Antonio Cañizares. El nuncio apostólico en España, Manuel Monteiro de Castro, presidirá la misa en la que se leerá el Decreto Pontificio. Quizá también para Julián López sea el día más importante desde que es obispo de León.