El técnico seguirá otra campaña en el banquillo del Baloncesto León
Javi de Grado sigue atentamente los ejercicios de su plantilla durante un entrenamiento. SECUNDINO PÉREZ
N. Sáenz de Pipaón / León
El técnico del Baloncesto León Javi de Grado valoró ayer la temporada recientemente finalizada como “positiva”, así como adelantó que cumplirá el año que le queda de contrato con la escuadra leonesa porque “tengo muchísima ilusión” en el próximo proyecto.
Javi de Grado explicó que, aunque la confección del equipo se realizó en el plazo marcado, “algunos jugadores no llegaron en tiempo y forma, y esto condicionó el trabajo” durante la pretemporada. Pese a estos contratiempos iniciales “empezamos muy bien la temporada, líderes durante las dos primeras jornadas y siempre en los puestos de arriba”.
Sin embargo hubo un hecho que condicionaría toda la temporada, que fue la lesión del pívot argentino Martín Leiva en la undécima jornada del campeonato. “Un punto de inflexión fue la lesión de Leiva ante el Rosalía, de la que el equipo se resintió”. En cualquier caso, con esta baja “logramos ganar al Alicante que venía a León de líder”, aunque “con el equipo mermado afrontamos la recta final de la primera vuelta”, en la que el equipo se dejó importantes victorias en el camino para caer varios puestos en la tabla.
Si importante fue la lesión de Leiva, otro punto de inflexión “fue la derrota ante el Gandía en el primer partido de la segunda vuelta” porque en ese momento “nos asaltaron las dudas y ansiedades, y empezamos a jugar peor en casa que fuera, lo que no es normal”. Este punto evitó que el equipo conectara con la hinchada, lo que Javi de Grado reconoce: “No conseguimos conectar con la afición buena parte de la temporada”.
El tercer punto de inflexión en el devenir del Baloncesto León vino motivado por varios factores, como la marcha de Bradshaw varias semanas por motivos familiares, las lesiones de Gilbert y Baez que les impidieron entrenar al mismo ritmo que sus compañeros durante el resto de la campaña, la lesión muscular de Stacey, así como una baja más de Peterson por una gripe en el peor momento.
Con todos estos factores en contra, De Grado asegura que el balance debe ser “positivo” porque además la temporada recién finalizada “ha sido la liga más igualada de la historia de la LEB; ha sido durísima”. El técnico, la próxima temporada, intentará “enmendar los errores que haya habido” para que la ciudad vuelva a soñar con el ascenso”.