Imagen del animal decomisado por los agentes medioambientales.
L.C. / León
Agentes medioambientales de la comarca de La Magdalena, pertenecientes a la Consejería de Medio Ambiente, sorprendieron en el coto privado de caza LE-10.410, perteneciente a la localidad de Salce (Riello), a un cazador con un corzo macho recién abatido, el cual presentaba claras irregularidades en su precintado. Se procedió a la denuncia del infractor y al decomiso del animal y del rifle empleado.
Este tipo de prácticas en la caza del corzo “al rececho” constituyen una infracción grave de la vigente ley de caza de Castilla y León, que pueden dar lugar a sanciones de hasta 3.900 euros. Mediante está práctica algunos infractores tratan de reutilizar un mismo precinto para la caza de varios corzos distintos, cuando sólo tienen autorizada la caza del corzo correspondiente a dicho precinto, denuncian los agentes. Hechos como estos pueden dar lugar a pérdidas económicas para las localidades titulares de los terrenos cinegéticos, ya que son animales abatidos al margen del plan cinegético del coto.