Las peñas animan a arropar al equipo en el último entrenamiento
El Alquimista es uno de los bares que participan mañana en la concentración de aficionados. DANIEL
J. Santiago / Ponferrada
La Ponferradina realiza esta mañana el último entrenamiento previo al encuentro frente al Real Jaén. Será una sesión en la que los jugadores compartirán protagonismo con la afición. Y es que las peñas de la Deportiva han hecho un llamamiento a los seguidores blanquiazules para que acudan a presenciar la sesión de trabajo en el Colomán Trabado para animar al equipo.
El objetivo es repetir imágenes tan llamativas como las que se pudieron ver en la jornada previa al partido de fase de ascenso de la pasada temporada frente al Alicante. En aquella ocasión, cientos de aficionados presenciaron el último entrenamiento del equipo.
Con la presencia de la afición en el entrenamiento, arranca el programa de actividades que ha diseñado la Federación de Peñas para vivir el partido de mañana de la mejor manera posible. Se trata de transmitir al equipo la pasión y el empuje que desde hace días se deja sentir en todo el Bierzo.
Mañana domingo, los actos previos al partido comenzarán con todo un ejemplo de deportividad. Y es que la afición de la Ponferradina va a aprovechar la ocasión para hermanarse con los seguidores del Real Jaén. La expedición de aficionados jienenses viajará durante la noche para llegar a la capital de la comarca por la mañana.
A las 13.00 horas, bercianos y andaluces están citados en la plaza del Ayuntamiento. Allí se celebrará un acto de confraternización entre ambas aficiones. Los representantes de las peñas de la Ponferradina y el Jaén se repartirán obsequios y forjarán lazos para el futuro. Así, comenzarán a vivir juntos un partido muy especial para ambos clubes.
Más tarde, en torno a las 15.00 horas, la plaza de Fernando Miranda y su entorno se convertirán en el mejor escenario para pasar las horas previas al encuentro. Los establecimientos hosteleros de esa zona han organizado de nuevo actividades para agasajar a los aficionados. Tal y como ocurrió la pasada semana ante el partido frente al Polideportivo Ejido, los bares de la zona, convenientemente engalanados con los colores blanquiazules, ofrecerán su hospitalidad para empezar a vivir el fútbol con ambiente de fiesta. En esta ocasión, regalarán unas grandes manos de plástico blancas y azules.
A medida que se acerque la hora del partido, todas las miradas se irán centrando en El Toralín. Según el programa de actos organizados por las peñas en colaboración con los hosteleros de Fernando Miranda y su entorno, está previsto que los aficionados partan hacia el estadio en torno a las 18.30 horas. El objetivo es repetir una masiva marcha similar a la que ya se celebró antes del encuentro del pasado domingo.
Los seguidores de ambos equipos llegarán a El Toralín a tiempo para acompañar a los integrantes de ambos equipos cuando lleguen al estadio. Ese recibimiento forma ya parte de la tradición de las fases de ascenso en Ponferrada. Se trata del primer contacto entre los aficionados y los protagonistas del partido.
Después, todo el ambiente se localizará ya en las gradas de El Toralín. De nuevo presentarán un ambiente espectacular, resaltado por los mosaicos que se desplegarán tanto en la grada de Preferencia como en el Fondo Norte.
Allí se centrará entonces el colorido blanquiazul que está extendido ya por toda Ponferrada. Desde antes del encuentro frente al Polideportivo Ejido es difícil encontrar un bloque de viviendas en la capital berciana donde no haya colgada al menos una bandera de la Ponferradina o de la comarca. Lo mismo ocurre en otras localidades del Bierzo, un territorio que está plenamente volcado con su equipo, viviendo de la mejor manera posible la ilusión de estar en el duro camino hacia el ascenso.