Este año participaron, porprimera vez, los pendones del Reino de León
La ermita se encuentra en lo alto de la collada que separa Barrio y Golpejar de la Tercia. E. NIÑO
Estefanía Niño Barrio
Un año más, los vecinos del municipio de Villamanín se han volcado en la tradicional rogativa de le ermita de Barrio y Golpejar, un pequeño templo levantado en lo alto de la collada que separa ambas localidades.Este año, y por primera vez, Nuestra Señora de la Asunción estuvo arropada, ademas de por los fieles, por doscientos pendoneros procedentes de toda la provincia.
La romería comenzó alrededor de las 12:30 horas. El calor y la empinada cuesta para llegar a la ermita no impidieron que los pendones ondearan durante todo el camino hasta llegar al templo. Una vez allí, acompañaron a la imagen de la patrona en la procesión y bendición de campos y cosechas, acompañados por el folklore leonés y un continuo volteo de las campanas.
Tras los cánticos, tuvo lugar la ceremonia religiosa, pero este año la ermita sequedo pequeña, y una gran parte de los asistentes siguieron la liturgia a través de la megafonía instalada en el recinto. Al término, pendoneros y fieles disfrutaron del bollo de la confraternización.
Pendones en Casares y Cubillas
La jornada festiva no terminó en la rogativa de la ermita que comparten Golpejar y Barrio de la Tercia. Durante la tarde de ayer, los pendones del Reino de León visitaron otras dos localidades del municipio de Villamanín. El primer pueblo visitado fue Casares de Arbas, donde los pendoneros fueron agasajados en el museo etnográfico con dulces caseros. Tras esta primera parada, pusieron rumbo hacia Cubillas de Arbas. Allí, la asociación Pangea, organizadora de la concentración, recibió la bendición y se presentó oficialmente en sociedad. Como broche final, una conferencia audiovisual a cargode la Asociación de Pendones del Reino de León.