Logo de la-cronica.net


A MI AIRE / José Eulogio Hernández

La política del chollo

La política, o mejor el aterrizaje en el mundo de la política como espacio gestor de lo público, se ha convertido en un mercado de voluntades, prebendas y finalmente una fórmula para alcanzar el chollo. No es así en otros sectores laborales al uso, con lo cual si tienes suerte, estás en el sitio justo, en el momento justo y eres fiel al aparato, te colocan en un puestazo. Existe la percepción entre la ciudadanía que no deja de ser un chollo, y el recurso de los mediocres. No voy tan lejos. Existen honrosas excepciones de alcaldes, en nuestros pueblos, y cargos en el entorno que prefieren los sinsabores de la acción de gobierno o de la oposición llegado el caso y se mantienen en sus ayuntamientos alentados por el fervor a su partido o por el prurito de saberse útiles y necesarios.
Estamos ahora mismo ante unas europeas que parecen comicios para el retiro. En dos años comenzarán los codazos para situarse en las listas y enseñar las garras y los apellidos. Resulta por tanto fácil de entender que llegado el caso, circulen por los ambientes políticos (?) rumores como: “Éste quiere irse a Madrid, o espera el chollo”. Las colocaciones estrella que Zapatero hizo de Villalba en Feve o M. Martínez en Paradores, hace que otros sueñen con la Adif o con Dirección General de Tráfico. De paso, allegados a la causa esperan chollos más cercanos en intecos, centros tecnológicos o consultivos, cajas y otros lugares de suficiencia para terminar bien servidos. Un respeto, por tanto, para los que aguantan, se apelliden Lanzarote, De la Riva, o se llame Gabino.

Publicidad
pix
publi
pix

© Promociones Periodísticas Leonesas, S.A.
Moisés de León, 49-bajo 24006 León (España)

Correos de La Crónica