Hoy se conocerá la cifra del paro del mes de mayo y ayer fue el ministro de trabajo el que tuvo una nueva intuición de que iba a ser una buena cifra. El martes tuvo la misma intuición el presidente del Gobierno, en el mitin de Ponferrada. El problema está en saber a qué llaman Zapatero y Corbacho buenas cifras. Evidentemente nadie espera que el paro comience a descender, pero afirmar, como dijo ayer Corbacho, que las cifras pueden ser iguales o inferiores a las de abril es una tomadura de pelo, porque a ese ritmo de descenso pronto se llega a los 5 millones. Una buena cifra sería bajar de los 50.000. Eso sí podría tener repercusión en la campaña electoral que podría estar mucho más ajustada de los que las encuestas dicen.