El avetoro, en peligro de extinción,sobrevive en este hábitat leonés
El avetoro es una especie en peligro de extinción. ADESCAS
Cristina Domínguez / Bercianos
Ni es la sirena de un barco perdido en la niebla, ni el mugido de las reses de vuelta a casa. ‘Ese’ extraño sonido que se escucha entre los juncos una vez el sol se esconde es el canto del avetoro. Una especie en peligro de extinción que ha encontrado entre los carrizos de la Laguna Grande de Bercianos su hogar.
Esta imponente zona palustre terracampina, protegida por su alto valor medioambiental, se puede considerar el único hábitat en toda la provincia de León donde cría el avetoro, y aunque su observación es muy difícil, se estima la presencia continua de dos a tres parejas de aves, el diez por ciento de todo el censo nacional, hoy por hoy reducido, a unos 60 individuos. “Ocasionalmente se han podido observar en la laguna de Grajalejo, pero son aves de paso, actualmente la Laguna Grande es el único punto en la provincia donde se están reproduciendo”, sostiene el zoólogo de la Universidad de León, Francisco Purroy.
Aunque el avetoro es extremadamente huidizo, es ahora, en las noches de primavera, cuando se puede detectar su presencia, delatada por el característico ‘canto’ que forma parte del cortejo nupcial de la especie. Esta inconfundible tonada, consiste en un mugido sordo y profundo parecido al del toro, –de ahí su nombre– que se ha llegado a escuchar a cinco kilómetros de distancia.
En consecuencia con su conducta esquiva, el avetoro es más difícil de ver que cualquiera otra especie, de hecho, dicen lo expertos, “se necesitan semanas de observación atenta e incómoda para poder concretar un solo punto en la historia de su vida”. Pero ni su traje de camuflaje ni su vida discreta en la laguna evitan su desaparición. El avetoro, está en la actualidad catalogada en el Libro Rojo de las Aves de España con la categoría de peligro crítico. Así todo, en época de caza, se han encontrado ejemplares muertos.