Los musulmanes, pendientes de su discurso en Egipto
Obama con el rey Abdalá a su llegada a Arabia Saudí. REUTERS
Efe / Riad
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llegó ayer a Riad, en la primera etapa de una gira por Oriente Medio y Europa en la que mañana pronunciará en El Cairo un discurso dirigido al mundo musulmán.
El rey Abdalá de Arabia Saudí recibió al presidente de EEUU al pie de la escalerilla del avión, y ambos líderes se saludaron con dos besos en la mejilla, siguiendo las costumbres árabes.
Obama expresó su confianza en que la colaboración entre su país y Arabia Saudí “producirá resultados”. Obama hizo unas breves declaraciones a la prensa tras reunirse con el rey Abdalá bin Abdulaziz de Arabia Saudí, en la primera etapa de una gira por Oriente Medio y Europa en la que quiere tender puentes hacia el mundo musulmán.
En su conversación, de cerca de una hora, el presidente estadounidense y el soberano saudí tenían previsto tratar entre otros asuntos, según la Casa Blanca, el proceso de paz en Oriente Medio, el programa nuclear iraní y la subida de los precios del petróleo.
Según afirmó Obama, “era muy importante venir a este lugar donde comenzó el Islam y buscar el asesoramiento de Su Majestad y abordar con él muchos de los asuntos a los que nos enfrentamos en Oriente Medio”.
“Tengo confianza en que, colaborando, EEUU y Arabia Saudí pueden lograr progresos en toda una serie de asuntos e intereses mutuos”, afirmó el presidente estadounidense, que ya se había reunido hace dos meses con el rey saudí en abril en Londres, al margen de la cumbre del G20.
Por su parte, el rey Abdalá bin Abdulaziz resaltó los lazos “históricos y estratégicos” entre EEUU y Arabia Saudí, que se remontan, según recordó, al mandato de Franklin Roosevelt y al rey Abdulaziz, en los años treinta. El soberano también alabó al presidente estadounidense, al que calificó de “un hombre distinguido que merece estar en esta posición”.