Las mujeres peruanas ya vivieron una etapa muy triste con el presidente Fujimori en el poder cuando decidió aplicar lo que llamó ‘la anticoncepción quirúrgica voluntaria’, sabiendo lo que significa voluntaria en una dictadura. “Muchas no dieron su consentimiento y otras firmaron bajo presión y falsas promesas. Les realizaron una chapucera ligadura de trompas que les ha dejado secuelas tremendas, han perdido energía para el trabajo con lo que son rechazadas en el hogar, sufren trastornos de todo tipo, malestar... Esto ha hecho que las mujeres desconfíen de la sanidad y prefieren intentar que sus hijos nazcan en sus casas, automedicarse...”.
Una situación que sólo se puede superar con la solidaridad que esta mujer viene a buscar.