La capilla de Santa Teresa tiene un secreto: conserva una de las mejores imágenes de la santa
Imagen de archivo con la talla de Santa Teresa. MAURICIO PEÑA
L.C. / León
La capilla de Santa Teresa, la primera a la izquierda según se accede a la Catedral, se encuentra en un estado lamentable. A simple vista se puede comprobar hasta qué punto las pinturas murales se han deteriorado. Ahora, gracias a una actuación de la Fundación del Patrimonio Histórico, será restaurada una de lascapillas más antiguas del templo gótico, aunque la actuación no contempla intervenir en uno de los grandes atractivos de este pequeño rincón, muy poco conocido por los leoneses. Los expertos en arte dicen que la imagen de la santa que preside este espacio, obra de Antonio de Paz, discípulo de Gregorio Fernández, es una de las mejores que existen.
Los frescos representan varias escenas religiosas. Nicolás Francés fue un pintor que trabajó en la Catedral de León no sólo en esta capilla, sino también en el retablo mayor. Está considerado como el artista que introdujo en Castilla y León el gótico con un estilo miniaturista. En los fondos bibliografícos de San Isidoro también se encuentran obras suyas. Como pintor a gran formato, se conserva un retablo en los fondos Museo del Prado, que está dedicado a San Esteban, y otro en el convento de Santa Clara en Tordesillas.
La Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León ha adjudicado en 118.900 euros la restauración de las pinturas murales de la capilla de Santa Teresa de la catedral de León, que datan del año 1459 y son atribuidas al maestro Nicolás Francés. Esta actuación será financiada en un 75 por ciento por esta entidad y el 25 por ciento restante lo asumirá el Cabildo catedralicio.
Las pinturas murales están afectadas, sobre todo, por la humedad procedente de filtraciones de las cubiertas del templo. La película pictórica presenta un estado de degradación “elevado”, más o menos apreciable, según la zona, con lagunas, abrasión y desgaste del color. La capa protectora está alterada por la acumulación de suciedad y depósitos de polvo en la superficie.
De esta forma, la restauración consistirá primero en la investigación y documentación exhaustiva sobre las pinturas. Posteriormente, se procederá a la limpieza y consolidación de los morteros y de la película pictórica donde exista riesgo de desprendimiento. El último paso será la reintegración cromática donde haya lagunas y la aplicación de una protección final a las pinturas restauradas.
Las pinturas son de estilo italiano. La técnica utilizada en este caso es el temple. Se trata de una pintura mural al seco, que ocupa una superficie de 44 metros cuadrados ya que tiene una altura de ocho metros y una anchura 5,5. En la zona inferior aparece la representación de San Fabián, San Antón, San Bartolomé y San Antonio y, en la zona superior, el martirio de San Sebastián.
El pasado mes de mayo, en la firma del convenio para su restauración, el delegado de Patrimonio de la Diócesis de León, Máximo Gómez Rascón, reconoció que estaban al “límite de su deterioro”, por lo que su restauración es algo “urgente para evitar costes mayores y, sobre todo, para conseguir que el daño no sea más grave cada día”.
En los trabajos en la capilla participarán cuatro expertos, que secentrarán en torno a una pintura al seco, con técnica de temple, en una extensión de 8 metros de altura y 5,10 de anchura, muy deteriorada tras las obras en el templo durante el siglo XIX, que dejaron a la intemperie la obra. Algo impensable hoy, que llegó a ocurrir de verdad entonces.
La imagen de Santa Teresa se conserva en buen estado. Una vez que concluyan los trabajos tendrá el mejor de los escenarios.