El lateral asturiano no se recupera y será la única baja de Tartilán
Aitor, pensativo sobre el césped de la Ciudad Deportiva del Atlético de Madrid. DANIEL
J. S. / J. C. / Linares
Vivió una semana entre algodones. Su concurso para el partido de vuelta estaba en el aire y aunque el viernes hubo un atisbo de esperanza, lo cierto es que la rotura fibrilar del lateral Aitor se ha convertido en el principal problema de la Ponferradina en este partido de vuelta donde el técnico Jesús Tartilán puede verse obligado a cambiar el planteamiento de juego. Todo dependerá también de otro defensa, Povedano que hasta hoy antes del partido no se sabrá si está en condiciones de poder jugar.
El defensa asturiano se mostraba resignado y mucho más cuando en la mañana de ayer vio como no pudo ejercitarse con el resto de compañeros. Ya había diagnóstico y no va a poder estar en el equipo titular. Lo asume, aunque ha insistido que él estará a disposición del entrenador si lo cree necesario. “Si hay que ir voy, eso está claro, pero entrar en el equipo para que a los diez minutos me tengan que quitar, pues no es plan. Lo mejor es que entre un compañero en mejores condiciones y es lo que hemos mirado”, advertía.
Aitor se mostraba optimista el viernes después del entrenamiento, aunque las sensaciones posteriores vaticinaban lo peor. “Parece que no va a poder ser. Ayer (por el viernes) hice un entrenamiento más exigente y lo cierto es que al final las sensaciones parecían buenas y lo que pasa es que durante el día y el viaje me sentí bastante dolorido y hoy (por ayer) me he levantado con la pierna bastante dolorida y entonces lo mejor que hemos creído todos es que no juegue”.
El defensa asturiano ya asume su condición de espectador para el partido de hoy, pero tiene muy claro que va a ser de la partida la próxima semana en la eliminatoria final. “Tendrán todo mi apoyo desde fuera y desde dentro cuando esté con ellos. Toca sufrir y ya sé que desde fuera se sufre mucho más. Es una pena, pero estoy convencido que estaré a punto para estar en la próxima eliminatoria.
Todos remamos en la misma dirección y pensamos lo mismo, que no es otra cosa que es ganar al Jaén y estar en la siguiente eliminatoria. Que tenga claro todo el mundo que lo vamos a dar todo”, asegura Aitor convencido que el lunes la Ponferradina volverá a estar de nuevo en Las Rozas para conocer a su último rival.
Otro de los jugadores que están tocados es Povedano. Si no llega al partido dejará su puesto al capitán Bornes, aunque el defensa confía en que mañana sus molestias musculares sean historia. “Las sensaciones son buenas y cuento con que quedan más de 24 horas y espero llegar en condiciones de jugar. Espero que se recupere para estar en perfecto estado y antes del partido veremos como estamos y a ver lo que decide el míster.
Treinta minutos claves
El central de la Ponferradina sabe que se van a encontrar con un partido de vuelta muy duro y complicado. Enfrente un rival que lo va a dar todo por lograr ese gol que les arregle la eliminatoria. Lo tiene claro y el resto del equipo también. “El Jaén es un equipo duro y rocoso, ya lo vimos en Ponferrada y nuestro objetivo pasa por aguantar el chaparrón de la primera media hora y yo creo que nosotros vamos a tener nuestras opciones. No nos podemos poner nerviosos y debemos mantener la calma en esos minutos iniciales ya que si no jugamos con la cabeza fría igual logramos que consigan su objetivo. Si mantenemos nuestra filosofía de juego, tendremos mucho ganado”, sentenciaba.