Las donaciones de prendas bajan un 17% y los atendidos fueron 2.463
El obispo de León y el director de Cáritas, Carmelo González, en el centro, durante la presentación. MAURICIO PEÑA
Vanesa Galván / León
Casi 2.500 personas tuvieron que recurrir durante el pasado año al ropero diocesano que gestiona Cáritas en busca de alguna prenda de vestir. Una cifra que se ha multiplicado por tres con respecto al 2007, cuando el número de personas atendidas fue de 855. La principal causa de este notable incremento en el número de demandas viene motivada sin duda por “la actual situación económica, que se ha convertido en una crisis de valores”, señaló en la presentación de la memoria anual el director de Cáritas, Carmelo González Arranz.
Frente al aumento en los servicios de despacho de ropa realizados, contrasta el descenso en un 17% de las prendas que han llegado al ropero, un total de 38.298 frente a las 46.320 que se registraron en 2007.
El ropero es uno más de los múltiples servicios que Cáritas presta en la diócesis de León. En esta ocasión, bajo el lema, ‘Los derechos humanos son universales, las oportunidades deberían serlo”, la institución benéfica presentó los resultados de las actividades llevadas a cabo en 2008 ante la presencia del obispo de León, Julián López, su presidente.
La característica principal este año es el incremento generalizado en las ayudas prestadas en todos los programas que desarrollan, debido a la crisis económica. De esta forma, Cáritas atendió o acogió durante el pasado año a 7.602 personas y realizó 609 ayudas económicas directas a familias. En cuanto a las intervenciones llevadas a cabo en todos los programas que desarrollan, éstas fueron 30.603. Un total de 5.589 personas inmigrantes, uno de los colectivos más necesitados y perjudicados por la crisis se acercaron por la sede de Cáritas el pasado año donde fueron atendidos.
Desgranando aún más los datos, el servicio de drogodependencia atendió a 108 personas; el programa de empleo logró insertar en el mundo laboral a 373 desempleados, –240 el pasado año–;la Casa de Acogida e Inserción Socio-Laboral para mujeres inmigrantes facilitó un techo a 21 mujeres y otras 10 participaron en la Escuela de Formación.
Gracias a la colaboración con la prisión de Mansilla, disfrutaron del permiso penitenciario 116 internos y 16 penados se han visto beneficiados de la sustitución de sus penas por trabajos en beneficio de la comunidad. Los más pequeños también han formado parte de los programas de ayuda de Cáritas. De esta forma, 49 alumnos fueron atendidos gracias a la Comisión Provincial de Absentismo Escolar en el caso de alumnos en situación de riesgo de exclusión social y 12 menores fueron atendidos por encontrarse en convalecencia prolongada con el fin de garantizar el proceso educativo.
Próxima la festividad del Corpus Christi, fecha en la que tradicionalmente Cáritas lleva a cabo una de sus más importantes colectas, desde la entidad reclaman la colaboración ciudadana, ya que esta jornada supone casi el 10% de sus ingresos anuales.