El club leonés depositará sus cuentas en el juzgado en cuestión de horas
Domingo Cueto se ve en el trance de solicitar un concurso de acreedores para la Cultural si no quiere arriesgarse al descenso del club. M. MARCOS
César F. Buitrón / León
La Cultural presentará en las próximas horas una solicitud en el Juzgado para convocar un concurso de acreedores. El club no tiene otra salida. Si el club quiere evitar el descenso administrativo por el impago de los salarios que se adeudan a los jugadores, la Ley Concursal es su única tabla de salvación.
En el seno de la Cultural todos guardan silencio. No niegan nada, que en estos casos es casi tanto como asentir, y no ocultan que esa es una medida meditada hace muchos meses. El año pasado por estas fechas el club se lo planteó, pero en aquel entonces decidieron seguir adelante con normalidad. Pero entonces a los embargos pendientes aún no se habían sumado los casi 100.000 euros que el club debe a Abelleira y, sobre todo, los 331.000 euros reclamados por ex dirigentes del club por las deudas generadas por sus nefastas gestiones y reclamadas después cuando el club se convirtió en Sociedad Anónima Deportiva.
La situación que el año pasado era límite es ahora insostenible. Los embargos pendientes de ejecutar por casi 900.000 euros impiden que el club reciba el dinero que le adeuda el Ayuntamiento y alguna otra institución y con ello los actuales dirigentes del club se ven incapacitados para pagar a los jugadores cerca de un millón de euros que entre sueldos, parte de sus fichas y primas por jugar la fase de ascenso deben cobrar antes del 31 de julio para evitar el descenso de la Cultural a Tercera División.
Entrar en una situación concursal no es el fin, ni siquiera supone que la Cultural tenga que renunciar a nada en el futuro. De hecho, el Sporting, el Málaga o Las Palmas son sólo tres ejemplos de clubes que lograron ascender a Segunda e, incluso a Primera, con un administrador judicial al frente de la nave.
Sí tendrá consecuencias graves a corto plazo esta decisión del club. La primera será que la mayoría de los jugadores que estaban esperando a ver qué hacía el club tomen otros rumbos. Igualmente, Mezquita tendrá que volver a ponerse manos a la obra para encontrar un entrenador en el mercado porque Álvaro Cervera no seguirá en León. El técnico había pedido seriedad y está claro que no va a entender como serio que hace tres días negociara con el club y le ocultaran el paso que iban a dar.
El trámite que deberá seguir la Cultural a partir del momento en el que acuda al Juzgado a presentar sus cuentas es tan sencillo como complejo. El juez estudiará toda la documentación de la Cultural y si aprueba su solicitud nombrará un administrador judicial que, a partir de ese momento, fiscalizará las cuentas de la sociedad y decidirá qué cantidad del presupuesto que tenga asegurado el club para la próxima campaña se destina a las deudas y cuánto a formar un equipo que tratará de que sea competitivo porque en los clubes deportivos los administradores saben que la única manera de garantizar el pago de las deudas es la viabilidad deportiva para seguir generando recursos.
Con la aprobación del concurso de acreedores se garantiza automáticamente la permanencia en Segunda División B porque los trabajadores pasan a tener un derecho preferente de cobro respecto al resto de acreedores, pasando al final de la cola los acreedores, por detrás de los jugadores y también del resto de personas físicas y jurídicas con las que la Cultural mantenga deudas.