A.R.L. Ponferrada
El subdelegado del Gobierno en León aseguró ayer en su visita a Vega de Espinareda que continúan las pesquisas policiales para averiguar la autoría de la explosión ocurrida esta semana en la entrada de la sede de CCOO en Ponferrada. Álvarez mantuvo que no fue más que “una gran gamberrada”, pero en todo caso “hay que buscar al autor de esa gamberrada, porque esas no son bromas, con eso no se puede jugar”.
Por ello, espera obtener pronto resultados de la investigación que se está llevando a cabo y que podría resolverse con la apertura de un expediente sancionador para la posible aplicación de una sanción administrativa al supuesto autor o autores de estos hechos, aunque “también se podría poner en manos de un juez y que él decida si pasa de ser una gamberrada”, advirtió el subdelegado.
Álvarez concretó además que se trató de “un artefacto muy casero, una combinación de un clipper de gas adherido a una botella de líquido inflamable que tenía intención de producir más que nada una deflagración, un fuego, y humo”. En ese artefacto también se había adherido “un petardo de cierto calibre” de los usados en las ferias, agregó.