El primer pollo ‘leonés’ de urogallo que nació esta semana en Sobrescobio (Asturias), en la incubadora. CONSEJERÍA DE MEDIO AMBIENTE DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS
Manuel C. Cachafeiro / León
Sobrescobio es un pueblecito situado en el Oriente de Asturias, dentro del Parque de Redes. Allí, en una lugar casi paradisíaco, se encuentra el centro de cría en cautividad del urogallo, donde esta semana han nacido los dos primeros polluelos, leoneses por más señas. La previsión de los técnicos de la Consejería de Medio Ambiente del Principado de Asturias es que cada año nazcan en las instalaciones unos 50 nuevos ejemplares de una especie en peligro de extinción y que, gracias a esta iniciativa, volverá a poblar los montes más emblemáticos de la Cordillera Cantábrica.
Los primeros huevos han sido recogidos de cuatro hembras que estaban en seguimiento. Dos de ellas en León. En los próximos días se espera que nazcan nuevos pollos, esta vez asturianos de pura cepa. Los dos ejemplares leoneses de urogallo se encuentra bien, según fuentes de la Consejería de Medio Ambiente del Principado de Asturias, y permanecen dentro de la criadora —que también se podría llamar incubadora— “a una temperatura constante que se irá reduciendo según desarrollen su capacidad de termorregulación”, añaden las mismas fuentes, que insisten en que todo se está desarrollando segúnlo previsto.
El proceso de reproducción de cada urogallo se podrá seguir casi al minuto, desde la incubación de los huevos hasta el nacimiento de las crías y su posterior desarrollo en el centro, gracias a un circuito cerrado de televisión. La previsión es que los nuevos urogallos sean soltados a la naturaleza cuando cumplan un año.
Sobrescobio quiere convertirse en el referente de esta especie. Dentro de poco, también se construirá en este pequeño municipio la Casa del Urogallo, otro de los grandes proyectos del denominado Parque de la Fauna. Estará instalada en lo que fue el antiguo edificio de las escuelas del pueblo. Allí se contará con paneles y sistemas audiovisuales para explicar el presente y el futuro de este ave en la zona de Tarna, que también es emblema de zonas leonesas como Laciana. “El urogallo no tiene fronteras. León y Asturias tenemos una joya de la fauna que es necesario preservar juntos. Ya ve, antes nacieron los dos pollitos leoneses y ahora lo harán los asturianos”, señala un portavoz del centro. Y es que a esas primeras cuatro hembras que ya se han utilizado para la selección de los primeros polluelos se unirán en los próximos meses otras seis familias (macho y hembra) que ya viven en el centro en unas grandes jaulas.
En toda la Cordillera Cantábrica apenas quedan 500 ejemplares de urogallo. Según datos de la Sociedad Española de Ornitología (SEO), en 1981 había en tierras leonesas 274 parejas, de las que 187 estaban en el núcleo oriental de la provincia y 87 en el occidental. En el año 2005, cuando se realizó el último censo, sólo quedaban 82 parejas, 13 en la zona núcleo oriental y 69 en la occidental. En provincias como Palencia, donde existía una importante comunidad, simplemente desaparecieron. El año que viene puede que 50 pequeños urogallos ya incrementen las estadísticas.