Entrada a la zona donde se celebra esta novedosa actividad fruto de un acuerdo entre el Ayuntamiento de León y la Universidad de León.
Manuel C. Cachafeiro / León
La fuerza de la pintura de Yunes se nota a simple vista. Sus cuadros son una mezcla de colores con aires africanos y elementos tan cotidianos como sacos de cemento reconvertidos en una especie de papiros. “Hice Bellas Artes en Tánger. Soy de un pueblo cerca de esa ciudad y, bueno, estoy aquí porque este jardín es una especie de gran sala de exposiciones donde nos encontramos los que amamos el arte en León”.
Yunes es un marroquí afincado en León desde hace 12 años y el jardín al que se refiere es el nuevo ‘rastro dominical’ que se ha abierto en la zona verde del edificio del Albeítar, en el paseo de la Facultad. Allí, entre las sombras de los grandes árboles de la sede de la Universidad de León se reúnen cada domingo decenas de pintores y artesanos. En febrero, cuando se organizó por primera vez gracias a un acuerdo entre el Ayuntamiento y el Rectorado, eran 24; el pasado domingo, superaron los 60. “Es una buena iniciativa. Aquípodemos juntarnos, hablar, intercambiar obras”, asegura Rosa M. Muñoz. Con otras dos pintoras —Isabel Otero y Luisa Láiz— tiene un puesto donde muestran sus cuadros pintados al óleo. Son cuadros alegres, con motivos como paisajes, casas, flores. “Es mejor estar aquí los domingos que no en casa, o en el estudio como estamos otros”, dice Juan, otro de los pintores del ‘Jardín de las Artes’.
En el recorrido hay muchos pintores, pero también ceramistas, escultores, artistas del textil... “Aquí hay un poco de todo”, dice Isabela, una pintora leonesa con un largo currículum a sus espaldas que cada mañana de domingo muestra en el Jardín de las Artes sus cuadros más recientes y obras de su archivo personal.
La próximas semana, los expositores están llamados a una reunión en el Ayuntamiento de Leónpara decidir su continuidad. “A mí me gusta y pienso que debería continuar gran parte del año, mientras haya buen tiempo”, comenta Sarabia, otro de los artistas leoneses presentes.
Felipe Garre es un madrileño que hace poco tiempo que ha venido a vivir a León. Para él casi ha sido llegar y encontrarse con un espacio como este Jardín de las Artes. “Creo que es bueno para León un lugar así. Es distinto, pero también un poco desconocido. Se debería promocionar más para que cada día más leoneses pasaran aquí la mañana de los domingos”. En eso sí que coinciden todos. Yunes, Gloria, Sarabia... Y es que muchos leoneses piensan que los domingos por la mañana no hay nada que hacer en León desde que se suspendió el rastro en el paseo de Papalaguinda. Pocos saben que al lado, en el Albeítar, existe este espacio para la cultura donde a las 12,30 se levanta también el telón de los artistas del teatro, o el circo. El domingo pasado, la actuación corrió a cargo de los alumnos de la Escuela de Circo de la Universidad de León, con un espectacular número. Otras veces son grupos de música, danza... “Casi todos los domingos hay algo”, dice uno de los coordinadores.
No es como París, pero el ambiente se parece un poco a ese lugar de la bohemia que es Montmartre. Los cuadros y obras tienen precios dispares. Para todos los bolsillos.