Se recaudaron un total de 5.586 euros en ayudas a la AECC
En la segunda edición de la Carrera de la Esperanza participaron un total de 1.430 personas. MAURICIO PEÑA
Sonsoles Sanz / La Bañeza
La ciudad de La Bañeza acogió ayer la celebración de la Carrera de la Esperanza, una prueba solidaria en favor de la lucha contra el cáncer que alcanzó su segunda edición con un gran éxito de participación.
Un total de 1.430 personas de todas las edades realizaron ayer el recorrido solidario de 4 kilómetros por el casco urbano de la localidad, una iniciativa abierta a la participación de todo tipo de público ya que, precisamente, el trazado elegido para la competición así lo garantizaba.
Además, la nueva elección en lo que se refiere al recorrido gustó a los participantes ya que pudieron disfrutar, al tiempo, de la ciudad ya que , el año pasado, la primera edición de la carrera se llevó a cabo en la zona del polideportivo.
Se batió así el récord de la edición anterior, aunque el número de participantes fue muy similar, apenas unos 200 más en esta ocasión. Igualmente, la recaudación conseguida en ayuda a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) resultó muy parecida a la del año anterior, alcanzándose ayer los 5.586 euros. Esta cantidad procede de las inscripciones y del ‘Dorsal Cero’, en el que se efectuaron también donaciones a la lucha contra el cáncer sin necesidad de participar en la carrera.
El club deportivo de Mujeres Running y la Asociación Española Contra el Cáncer han sido un año más los promotores de esta solidaria iniciativa en la que, antes de finalizar el plazo de inscripciones, ya se contaba con la participación de más de un millar de personas.
La presidenta de la asociación, María Trinidad del Canto, fue la encargada de entregar al final de la prueba los premios a los mejores clasificados según el tiempo empleado en el recorrido. La Plaza Mayor fue el punto de partida y el de meta de esta prueba que se inició en torno a las diez y media de la mañana.
Los participantes en la prueba realizaron el recorrido a pie o corriendo. Entre los llamados ‘andarines’, destacar el galardón que se entregó al hombre y a la mujer de mayor edad nacidos, respectivamente, en los años 1915 y 1925.
Por otro lado, la Carrera de la Esperanza contó con alguna que otra cara conocida entre los participantes. Entre ellos, el árbitro leonés Rafa Guerrero, quien despertó la curiosidad entre los bañezanos. El buen tiempo acompañó además ayer, lo que contribuyó, en buena medida, al éxito de la prueba y a la enorme participación y presencia de público.