Una familia de Villafranca expone su llamativo caso sobre las necesidades de su hijo
El colegio Bergidum trabaja con niños con necesidades educativas especiales, pero sólo en horario escolar. S.B.
D.M. / Ponferrada
Las prestaciones para los más necesitados nunca son suficientes. Y así lo demuestra un caso más, el de una familia de Villafranca del Bierzo, Pilar López y su hijo Miguel. El joven, de 18 años de edad, tiene reconocida una minusvalía del 84 por ciento, algo que le obliga a “estar atendido y acompañado las 24 horas del día”, explica su madre.
Hasta el momento, la madre de Pilar y abuela de Miguel era quién se hacía cargo del niño, mientras Pilar trabajaba como ayudante de cocina para sacar a su familia adelante. Sin embargo, hace unos meses, la abuela enfermó y ya no puede cuidar a Miguel, porque ahora es ella quien necesita atención.
La situación se planteaba complicada y finalmente Pilar se acogió a la prestación por desempleo para poder cuidar a su hijo.
Miguel acude al colegio especial Bergidum de lunes a viernes. El centro de Educación Especial ubicado en Fuentesnuevas, funciona ahora con horario de centro escolar y los fines de semana los niños se van a sus casas. Además, pronto llegarán las vacaciones de verano y el colegio reducirá su horario y sólo abrirá por las mañanas, según explica Pilar.
“Eso no nos soluciona nada, ni a mí ni a muchos otros padres del colegio que están en una situación parecida a la mía”. Por eso, Pilar quiereque la opinión pública conozca su caso y respalde su petición de “solicitar un sitio donde los niños puedan estar continuamente para yo poder trabajar”.
Pilar ha recorrido varios centros de educación especial o atención a personas discapacitadas. Sin embargo, dice “se te van cerrando puertas”. Esta misma semana ha recibido una carta del centro ocupacional y de discapacitados en Astorga Cosamai, anunciándole que no hay plaza por el momento para Miguel y que “me lo ponen en lista de espera”.
Otra de las puertas a las que llamó Pilar López fue el de Asprona León. “Llevamos el niño para que lo conociesen y quiero decir que nos trataron maravillosamente, cosa que en otros centros no. En Asprona León nos enseñaron el centro y son verdaderamente maravillosos, pero de momento no tienen plazas. Me informaron que van a construir unos pisos donde habrá cuidadores y si hay plazas nos llamarán”.
Pilar insiste en que su situación personal es complicada, “con una hipoteca y separada”, por eso hay veces que no sé que hacer. ¿Qué hago?, se pregunta, ¿dejo al niño sólo en casa o nos vamos a vivir los dos debajo de un puente? Es una situación desesperante, ya no sé a quien recurrir ni lo que hacer. Se te cierran muchas puertas y realmente te desesperas, pasan noches sin dormir, de los nervios”.
Pilar quiere recalcar que el colegio Bergidum “es muy buen centro, pero el problema es que en verano solo abrirá por la mañana.