José Tomás, Miguel Ángel Perera y Javier Conde, cartel para esta tarde
José Tomás ya había actuado en León cuando ‘sólo’ era un torero, un gran torero, ahora regresa rodeado de leyenda y con el aval de ser capaz de colocar el ‘no hay billetes’. MAURICIO PEÑA
Perelétegui / León
León no iba a ser una excepción entre las ciudades que han registrado una auténtica eclosión con la presencia de José Tomás, por donde quiera que vaya. Y, tras el anuncio de su venida, que adelantó La Crónica en primicia meses antes de que se hiciera oficial su contratación, los efectos no tardaron en hacerse notar. Primero fue el llamado “abono ferial”, feliz invento que la empresa Postigo puso en marcha en abril con el propósito de sopesar el resultado económico de la venta anticipada de localidades para los festejos -tres en total- de la feria de San Juan 2009. La expectación despertada con motivo de la inclusión en los carteles del torero de Galapagar, se tradujo a la adquisición masiva de abonos como medio para asegurar la entrada de la corrida del 24 de junio, amén de poder contar con localidades para los dos restantes festejos (días 27 y 28), de indudable interés en sí mismos, pero superados en un primer momento por la expectativa que ofrecía el duelo José Tomás-Miguel Ángel Perera a cuantos quisieran ser espectadores de una rivalidad planteada entre los dos grandes triunfadores de la temporada anterior.
No vienen solos. Completa la terna uno de esos toreros con duende, hijos de la inspiración, capaces de casi todo y de nada, que se puede venir arriba en una tarde como la de hoy, al lado de los dos más esperados.
Tras la estrategia planificada en taquillas, la renovación de antiguos abonos se cerró con la plena aceptación de cuantos eran ya clientes fijos de la plaza. Finalmente se dio paso a la reglamentaria venta de localidades sueltas, que no fueron otras que las que sobraron de los procesos anteriores. Y fue algo visto y no visto: largas colas, demandas cuantiosas y, como telón de fondo, el más ansiado letrero de cuantos empresarios son, han sido y serán: No hay billetes.