Es ciertamente sorprendente que ante presuntos delitos del calibre de cohecho, prevaricación, malversación de fondos públicos y tráfico de influencias de los que el sindicato Manos Limpias acusa a Carlos López Riesco y su equipo de gobierno, lo que haya hecho correr ríos de tinta es quién ha facilitado la información al colectivo demandante. Le ha faltado tiempo al alcalde para mirar hacia el PSOE y el Mass apoyándose en la libre interpretación de un medio de comunicación afín que acusaba a ambos partidos de “instigar una nueva querella contra la política urbanística en Ponferrada”. Bernard en la rueda de prensa afirmó que fueron funcionarios y partidos de la oposición, es decir todo el espectro de formaciones, incluida la parte crítica del PP. Que no se equivoque el señor Riesco porque el que está en el centro de la diana es él. Lo que se cuestiona es su gestión y su honestidad aunque él prefiera lanzar balones fuera, despistar y matar al mensajero. Si no ha hecho nada, si todo es tan legal e inmaculado, no tiene nada que temer, puede dormir con la conciencia tranquila.
El Mass es ajeno a todo este asunto. Durante los dos años que llevamos de legislatura hemos hecho muchas críticas y denuncias sobre las irregularidades e ilegalidades cometidas a nuestro juicio por Riesco, pero no tenemos que escondernos detrás de nadie. Siempre hemos dado la cara, incluso en plenos que más parecían un circo con comparsas pagadas por el alcalde. Es innegable que Riesco tiene críticos hasta en sus propias filas, que comience por buscar en su propia casa.
Todo el mundo sabe, y no nos avergüenza decirlo, venimos del Partido Popular, y peleamos como nadie para que se arraigase fuertemente en el Bierzo, pero cuando algunos comenzaron a defender causas que se alejaban de nuestros principios, a anteponer su interés personal y político al de los ciudadanos, supimos que aquel no era nuestro lugar. La trayectoria de una persona no es flor de un día y no ofende quien quiere sino quien puede.
Algunas personas estamos en política porque nos apasiona, con vocación de servicio a los demás, sin intereses ocultos y cuando tenemos algo que decir o denunciar no nos calla nadie, pero no lo hacemos por la puerta falsa ni escondiéndonos detrás de nadie y eso pensamos seguir haciendo.
Ángel Escuredo es presidente del Mass y concejal del Ayuntamiento de Ponferrada