Zalduendo, la ganadería que quieren las figuras, tiene un semental ‘leonés’ que fue indultado en la feria de 2005. El año que viene se lidiarán los primeros toros
La imagen corresponde a ‘Desocupado’, al día siguiente de que se le perdonara la vida.
Perelétegui / Cachafeiro / León
Fernando Domecq, el ganadero del hierro de Zalduendo, cuida ya en su finca cacereña de Moheda de Zalduendo los primeros descendientes del único toro indultado en la plaza de toros de León. El año que viene, los ahora utreros ya habrán cumplido cuatro años y alguno puede incluso que se lidie en el coso de Papalaguinda si es que el empresario Gustavo Postigo vuelve a contratar una ganadería que no ha faltado a la cita de San Juan desde que la plaza reabrió sus puertas en el año 1994. “Eso espero, de momento todo va bien”, dice el propietario de una de las divisas más solicitadas por los mejores toreros del escalafón. Después de lo de ayer, con otro indulto por Ponce, está más que claro.
Fue un sábado. Para más señas, el 25 de junio de 2005. El encierro de aquella histórica tarde embistió como nunca. Sus siete hermanos fueron bravos y nobles. César Rincón, Enrique Ponce, El Juli y El Fandi ya habían cortado orejas cuando hizo su aparición el octavo y último de la tarde, “Desocupado” de nombre, que tras el buen toreo de capa de David Fandila y un vibrante tercio de banderillas, rompió a embestir, repitiendo incansablemente y manteniendo un ritmo y una calidad envidiables.
Como sería, que el público no tardó en tomar partido a favor del animal y, cuando el ídolo granadino cerró su apasionada labor muleteríl, el delirio generalizado y la certeza compartida de que un toro de estas cualidades no debía matarse, condujeron a todos a solicitar su indulto. Para que un toro sea indultado, éste debe demostrar una extraordinaria bravura, porte y trapío. Así lo expresaba el anterior reglamento taurino que tenía ámbito nacional, y restringía tal ‘honor’ a las plazas de primera y segunda categoría, como es el caso de León. El de nueva aplicación, que rige la Fiesta en Castilla y León desde el pasado mes de febrero, amplía esa potestad del matador a todas las plazas de carácter permanente.
‘Desocupado’ es el único toro indultado en León desde el año 1948, fecha de la inauguración de la plaza de El Parque. La histórica fecha quedó reflejada en una placa, donada por la Peña Taurina Leonesa, que se descubrió el 3 de marzo de 2006 en presencia, entre otros, de El Fandi, Fernando Domecq y el empresario Gustavo Postigo.
¿Qué ha sido del toro desde entonces?. Tras ser trasladado a la finca, un grupo de expertos veterinarios cuidó de sus heridas durante meses.
‘Desocupado’ campa hoy por la finca de Zalduendo. “Ya le hemos echado varias vacas y se ha acostumbrado de nuevo al campo”, explica Fernando Domecq”. “Curar las heridas de un toro que ha sido picado y que ha pasado por el tercio de banderillas —añade— no es fácil. Es complicado, pero ya pasó y ahora en lo que pienso es en los descendientes, que ya serán toros el año que viene”, dice el ganadero, convencido de que alguno se lidiará en la próxima Feria de San Juan.
El hierro de Zalduenzo tiene divisa encarnada y azul y su origen se remonta al 14 de julio de 1817. A finales del siglo XVIII había sido formada por Joaquín Zalduendo con reses de casta Navarra, pasando posteriormente en sucesivas herencias a hijos, nieto y biznieto del primer propietario, hasta que en 1939, al extinguirse la familia Zalduendo, la ganadería fue vendida Martín Amigot Sesma. El nuevo propietario conservó el hierro y la antigüedad. En 1946, Zalduendo de nuevo se vendió, esta vez a la Sociedad Anónima Villaralto, que también mantuvo la casta originaria.
Sin embargo, Fernando Domecq, que se hizo con ella en 1987, eliminó todas las reses y la formó de nuevo con parte de la ganadería de Jandilla. De lo que pasó en León hace cuatro años, Fernando Domecq recuerda todavía su carrera por el burladero hasta los tendidos de sol donde se encontraba toreando El Fandi y su ruego al torero para que no lo matara. “Fue un momento muy especial. Recuerdo que el público también reaccionó y el presidente sacó el pañuelo”.
‘Desocupado’ fue el sexto toro indultado del hierro de Zalduendo desde que se hizo con la divisa Fernando Domecq. El anterior, había sido cinco años antes en la plaza francesa de Arlés y en aquella ocasión fue El Juli quien lo indultó.
Hasta ‘Desocupado’ sólo una vez se había indultado un toro en tierras leonesas. Fue en Valencia de Don Juan el 14 de septiembre de 2002, se llamaba «Comisario» y pertenecía al hierro del Conde de Mayalde. De este toro, en cambio, nunca más se supo. Una placa recuerda también la gesta en el coso coyantino, pero nada más.
El toro indultado más famoso de la Historia del Toreo quizá haya sido el de Osborne, que preside el paisaje de muchas carreteras de España. En Las Ventas, la primera plaza del mundo, sólo se ha indultado uno, el 19 de julio de 1982, de nombre ‘Belador’, que pertenecía a la ganadería de Victorino Martín y fue lidiado por Ortega Cano. Indultar un toro es siempre controvertido. Que tenga descendientes como ‘Desocupado’ es el final de un largo camino que no siempre se puede recorrer. Ahora hace falta que haya suerte.