La falta de un transporte público hasta el aeropuerto exige una reflexión en voz alta. No se puede consentir que unas instalaciones como un aeropuerto no cuenten con una conexión desde el centro de la ciudad. A otro nivel, ayer mismo Madrid inauguró la nueva estación de la Puerta del Sol que enlazará con Atocha y Chamartín en muy pocos minutos. No es el mismo caso, pero sí muestra hasta qué punto en unos sitios hay una firme apuesta por el transporte público y, en otros, como León, todo queda en papel mojado. El Ayuntamiento de León era quien iba a poner ese servicio después de la última adjudicación del transporte público. No lo ha hecho, ni tampoco parece que lo vaya a realizar a medio plazo. En este caso, lo que debería hacerse y no se hace es un consorcio que dé respuesta a esta reivindicación ciudadana y a otras en parecidos términos. La falta de un acuerdo sobre el transporte urbano de León y su área metropolitana, por desacuerdo con la Junta, está empezando a trasladarse a los ciudadanos, que cada vez exigen, y con razón, un servicio de calidad. León, de una vez, debería entenderse como una ciudad de 200.000 habitantes y no la suma de 13 ayuntamientos y casi 90 pueblos. Mientras ese sea el planteamiento y las disputas políticas se conviertan en el pan de cada día, León no avanzará en transporte público. Ni hacia el aeropuerto, ni hacia el polígono industrial de Onzonilla, ni hacia el Hospital de León desde pueblos que hoy no tienen una línea directa... Temas como el transporte público deberían estar ausentes de disputas políticas que, en este caso, sólo perjudican a los ciudadanos, que son los que cogen el autobús y ven cómo no llegan a coger un vuelo, por poner un ejemplo.