El número de esquiladores ha reflotado debido a la situación económica
Alrededor de 40 esquiladores se dieron cita en el concurso celebrado en Veguellina de Órbigo. MAURICIO PEÑA
Ical / L. A. O. / León
La crisis de la construcción está afectando a otros sectores más desconocidos para el gran público como puede ser el de los esquiladores, una profesión que muchos de sus trabajadores fueron abandonando progresivamente para buscar un futuro más estable, pero a la que han tenido que regresar ante la caída del empleo en el sector del ladrillo, según ha confirmado Alfonso Suárez, miembro de Esquiladores Montaña de León.
Esta situación ha generado, según apuntó, una mayor competencia entre los pocos profesionales que existen en León, los cuales no superan la decena. No obstante, desde el sector están preocupados también por las consecuencias que puede tener el abandono de la actividad agropecuaria con los próximos cambios legislativos. “Hay gente de 50 años que está esperando y puede vender sus ovejas”, aseguró Suárez, lo que obligará a los profesionales a introducir también cambios en precio, calidad o trato con el cliente.
El sector del esquileo tiende a la profesionalización. “Hay gente que ya vive sólo de eso y crea su empresa, cuando antiguamente eso no era así” apuntó Alfonso Suárez, cuya compañía, Esquiladores Montaña de León, cuenta ya con profesionales de países extranjeros. Este cambio ha dado lugar a una evolución que se manifiesta principalmente en las técnicas utilizadas para el esquileo de ovejas y en la noche del sábado se pudieron comprobar en la localidad de Veguellina de Órbigo durante la celebración del II Concurso Internacional de Esquileo. Cerca de 40 participantes se dieron cita en esta iniciativa que comenzaba a las 19 horas con la Fiesta de la Cerveza y que continuaba, dos horas más tarde, con las semifinales de esta competición. Hubo que esperar hasta la medianoche para ver sobre el templete a los esquiladores más rápidos y eficaces, quienes dieron buena muestra de su tradicional profesión a las personas que hasta allí decidieron acercarse. Al contrario que en la anterior edición, esta original muestra no tuvo lugar en la Plaza Mayor sino que se trasladó a una de las calles cercanas al centro, eliminando también la degustación de cordero que sí se llevó a cabo el primer año.
El Ayuntamiento de Veguellina de Órbigo y Esquiladores Montañas de León fueron una vez más los promotores de esta actividad en la que también participan activamente varios establecimientos de la localidad, quienes ofrecieron posteriormente una fiesta para todos los presentes.
A lo largo del concurso se dieron a conocer esas técnicas de esquileo más tradicionales y más modernas, siendo la predominante la adoptada en León hace más de 20 años y que procedía de Nueva Zelanda, donde se puso en marcha hace 150 años. Esta consiste en trabar a la oveja con una especie de llaves conforme se va desarrollando el esquileo, pero dejarla suelta, con lo que es más cómodo para el animal. “Pero no todos los esquiladores lo hacen así en León”, tal y como reconoce Suárez, sino que continúan practicando otros métodos como atar a la oveja para evitar movimientos. Para aprender esta nueva técnica, se ponen en marcha cursillos que cuentan con una buena aceptación entre la población, sobre todo la gente que “quiere hacer de ello una profesión”, con el objetivo de conseguir un mejor trabajo final.
Con concursos como este se pretende, no solo aprender las técnicas y ponerlas en práctica, sino dar a conocer este oficio. “Pese a que estamos en medio del campo, hay muchísima gente que no lo ha visto hacer”, indica Suárez, y de ello se encargaron el sábado esquiladores de Navarra, Zaragoza o Ávila.