Exceso de velocidad. Es la principal hipótesis que se bajara para explicar el porqué del accidente en un tramo con una curva muy suave, como la del kilómetro 387
Los bomberos tuvieron que esperar a la llegada del juez o del forense para extraer los cadáveres (cubiertos con mantas de aluminio) del habitáculo. F. LABARGA
F. Labarga / Ponferrada
Tres personas resultaron muertas en la tarde de ayer como consecuencia de un espectacular accidente que sufrieron al salirse el coche en el que viajaban de la autovía A-6 en las proximidades de Columbrianos, a unos 300 metros de la ermita de esta pedanía ponferradina.
Los hechos se produjeron pasadas las 19:00 horas, cuando el vehículo, un BMW, que circulaba por el kilómetro 387 en sentido Madrid, se salió de la vía por causas desconocidas, si bien fuentes de la Guardia Civil barajan la hipótesis de que pudo ser la excesiva velocidad la causa principal del accidente.
Fuera ya de la calzada, el vehículo siniestrado recorrió aproximadamente unos 300 metros por el talud descendente, pasando por encima de un puente y el camino que discurre bajo él y yendo a estrellarse en una cuneta cubierta de matorrales, donde se incendió, incendio que calcinó a los tres ocupantes, cuyas identidades aún no se conocían al cierre de esta edición, aunque, a tenor de los documentos aparecidos en una maleta que portaban y que pudo ser recuperada por los bomberos una vez que apagaron las llamas y la Policía Municipal de Ponferrada, parece ser que los tres ocupantes del vehículo eran de origen francés aunque residían en la localidad madrileña de Torrejón de Ardoz.
Además de los bomberos y la Policía Municipal, que fueron los primeros en llegar al lugar, hasta allí se desplazaron una UVI móvil de Sacyl, así como un helicóptero medicalizado que esperó en vano a que fueran sacados los cuerpos, pues, no hizo falta la presencia de los facultativos para determinar que los cuerpos de los tres ocupantes se encontraban totalmente carbonizados.
Tras ser cubiertos con mantas aislantes de aluminio, los cuerpos de seguridad se limitaron a acordonar la zona y a esperar la llegada del juez y del forense, que habían sido avisados, pero que alcierre de esta edición aún no habían llegado para ordenar la extracción de los cadáveres del interiordel calcinado habitáculo.