Las famosas DOT, tan conocidas como impopulares, van camino de convertirse en una afrenta más que sumar a la larga lista de agravios territoriales que provoca el afán colonizador de Castilla. Las directrices pretenden, una vez más, imponer un sentimiento comunitario, algo así como la anécdota de Santo Tomás de Aquino con el niño en la playa; y es que tan imposible es que el chaval introduzca todo el agua del mar en el agujero hecho en la arena como que la identidad castellana prenda y cale en nuestros corazones leoneses.
Dice la consejera María Jesús Ruiz, que la Montaña Cantábrica Central supondrá un espacio subregional, que traspasará a las propias competencias de las diputaciones de León y Palencia al constituirse como un territorio que sobrepasa los límites provinciales. Nos cuentan desde Pucela que este ‘ente’ tendrá unas competencias supraprovinciales, y yo me pregunto ¿tanto tiempo luchando porque se reconozca el País Leonés?¿Tantas negativas sostenidas en preceptos constitucionales que lo impedían? y al fin, resulta que todo es más sencillo. Sólo hace falta que al consejero de turno se le ocurra crear de la nada una subregión que una la Montaña Palentina y la Montaña Leonesa para modificar el mapa de esta Comunidad. No importa nada que el territorio creado esté destinado a sufrir un conflicto competencial, al confluir en él dos diputaciones diferentes, tampoco importa que la similitud identitaria entre ambos territorios sea inexistente, poco importa si una parte de la Montaña Leonesa se queda fuera,eso al parecer no es relevante.
Ahora que está de moda declararse públicamente leonesista, aunque luego no se ejerza, es buen momento y buena excusa para que todos los leoneses hagamos causa común e impidamos un nuevo expolio en nuestra querida y maltratada montaña, exigiendo que estas directrices de ordenación sean sólo y únicamente para la Montaña Leonesa,y como no puede ser de otra forma, siempre consensuadas con quienes son destinatarios directos de esa regulación: agentes sociales y económicos, ayuntamientos, pedanías…
Y si no, aún más justo, que nos dejen a los leoneses decidir cómo queremos organizar nuestro territorio sin que Castilla tenga ni voz ni voto en ello, que León tenga la autonomía que por derecho e historia le corresponde.
Javier Chamorro Rodríguez es vicealcalde del Ayuntamiento de León