ICAL / León
Catorce personas con síndrome de down y discapacidad intelectual comenzarán mañana un viaje de diez días a lo largo del Camino de Santiago, combinando el deporte con actividades culturales y de ocio, con el objetivo de favorecer y fomentar la participación de estas personas en programas de vacaciones en los que puedan desarrollar su tiempo de ocio mediante la práctica deportiva en un entorno cultural.
Con este programa se pretende también potenciar el crecimiento personal y la integración social de este colectivo, desarrollando la capacidad de comprensión y expresión, así como descubrir gustos y preferencias personales, recorrer zonas de gran belleza natural y conocer las diferentes regiones, su cultura y a sus habitantes.
La iniciativa ha sido organizada por la Sección Deportiva de la Fundación Síndrome de Down de Madrid y se encuentra enmarcada en un programa de vacaciones denominado ‘Camino de Santiago’. Con este motivo se ha creado un blog en Internet en el que se podrá acceder a toda la información así como ver las fotos y los comentarios que se incluyan sobre lo ocurrido en el viaje.
Esta primera edición del Camino de Santiago se iniciará en la sede de la Fundación Síndrome de Down de Madrid, desde donde los participantes viajaran en autocar hasta la localidad de Sarria (Lugo). Durante cada jornada irán equipados con una pequeña mochila en la que se incluirá todo lo necesario para la marcha. Además, estarán provistos de una acreditación que sellarán al finalizar cada etapa.
Los peregrinos realizarán rutas de entre diez y 20 kilómetros a lo largo de carreteras gallegas. Para preparar a los jóvenes, los monitores organizaron unas jornadas de entrenamiento el pasado mes de junio el Parque del Retiro de Madrid, en las que se pusieron en forma durante una hora y media, demostrando a lo largo de cinco kilómetros su preparación.
Las etapas del Camino de Santiago comenzaran por la mañana temprano, para aprovechar la tarde con visitas turísticas, preparase para el día siguiente y descansar. Además, irán acompañados de un equipo de seis monitores y un vehículo de apoyo que se encargará de llevar los equipajes de los viajeros.
El viaje continuará hasta la llegada a Santiago de Compostela. Por la tarde, recibirán la Compostelana y visitarán el casco antiguo de la ciudad. La última actividad que está prevista antes del regreso a Madrid, el 12 de julio, es acudir a la celebración de la ‘Misa del Peregrino’.