ICAL / Valladolid
El Banco de España ha trasladado a la cúpula directiva de Caja Duero y Caja España que vería con buenos ojos la opción de una “fusión plena” frente a una “integración parcial”. Los consejos de administración de ambas entidades encargaron a la consultora KPMG, a finales de mayo, que analizara las alternativas "más eficientes de combinación". Las peticiones del supervisor de más información sobre el protocolo de fusión van a provocar que éste no se presente hasta después del verano, según publica en su edición de hoy el periódico CincoDías.
Teóricamente, una de las fórmulas que analizan es el Sistema Institucional de Protección (SIP), un mecanismo de respaldo mutuo que permitiría a las dos cajas quedarse en un estadio previo a la plena fusión. Aunque esta opción conllevaría menos trabas legislativas, el Banco de España prefiere que las cajas castellanas y leonesas avancen hacia una completa integración, aunque dejará libertad a las entidades para que decidan su futuro.
Aunque en un principio se habían marcado el comienzo de las vacaciones estivales como fecha tope para presentar el protocolo de unión al Banco de España, todo apunta a que no ocurrirá al menos hasta septiembre. La explicación es que el organismo dirigido por Miguel Ángel Fernández Ordóñez habría pedido mayor concreción sobre algunos aspectos de la combinación de Caja Duero y Caja España.
Otro de los motivos que ha retrasado las conversaciones es la intención de incorporar al proyecto a otras cajas de Castilla y León. Los directores generales de las dos entidades, Lucas Hernández y José Ignacio Lagartos, han recordado en varias ocasiones que el proceso está abierto al resto de cajas de la Comunidad.