ICAL / Valladolid
Los servicios de la Consejería de Sanidad han atendido durante el mes de junio a once personas por patologías relacionadas con el calor y las temperaturas extremas, en concreto, fueron incidencias relacionadas con el colapso circulatorio por la exposición al sol, según señaló el director Salud Pública e I+D+i de la Consejería, José Javier Castrodeza, durante la presentación de los consejos a tener en cuenta ante las temperaturas estivales extremas en Castilla y León.
En su intervención, el director general detalló que durante el año 2008 se registraron 119 asistencias, de las cuales 33 se produjeron en el mes de junio; 40 en julio y agosto, y seis en septiembre, que sumadas a las 48 de 2007 se elevaron a 167 casos. De estas 167 incidencias, 82 fueron originadas a través de la Gerencia de Emergencias; 74, en Atención Primaria o Especializada y 14, en centros privados. Además, 91 fueron hombres y 76 mujeres.
En cuanto a la causa, en estos dos años, la mayor parte, 82 casos, se produjeron por síncope de calor; seguido de golpe de calor e insolación, con 34 incidencias. Por detrás, se registraron diez casos por agotamiento por calor; ocho por otros efectos; diez sin especificar; seis por agotamiento sin precisar y uno por fatiga de calor transitoria.
La mayoría de los problemas vinieron derivados por actividades lúdicas, en primer lugar, seguido de exposición al sol y actividad laboral. Ya por detrás, se encuentran razones de edad, hidratación escasa y otras causas.
Las personas con mayor factor de riesgo, “la esencia y el objetivo de la vigilancia”, según Castrodeza, son los mayores de 65 años, los lactantes y menores de cuatro, las personas que padecen enfermedades cardiovasculares, respiratorias y mentales o crónicas como obesidad excesiva o que sigan determinados tratamientos médicos (diuréticos o tranquilizantes, por ejemplo) y que consumen alcohol y drogas.
También, se recomienda tener cuidado a aquellas personas que viven solas, en la calle o que tienen ausencia de climatización en sus viviendas, así como a aquellas que tienen una exposición excesiva al calor por razones laborales, por contaminación ambiental, o ambientes muy urbanizados. Asimismo, aquellas que permanecen con una exposición continuada durante varios días a elevadas temperaturas que se mantienen por la noche.
A todos ellos, la Consejería de Sanidad les recomienda evitar salir de casa durante las horas centrales del día, beber más líquidos sin esperar a tener sed, evitar las comidas copiosas y las bebidas alcohólicas, reducir la actividad física, descansar con frecuencia a la sombra, usar ropa ligera, holgada y de colores claro, así como permanecer en espacios ventilados o acondicionados.
También, aconseja utilizar las habitaciones más frescas de la casa, bajar las persianas durante el día, cerrar las ventanas y abrirlas por la noche, mantener los alimentos en el frigorífico y vigilar las medidas de conservación, no dejar a niños ni ancianos en el interior de un coche con las ventanillas cerradas y ayudar a las personas con mayor riesgo de sufrir los efectos del calor.
Para divulgar todas estas recomendaciones la Consejería de Sanidad ha repartido 200.000 folletos y 2.000 carteles entre los centros de salud, las farmacias, los servicios de prevención de riesgos laborales y los centros de personas mayores, así como en la página web www.saludcastillayleon.es.
Plan de Prevención
Castrodeza recordó que la Consejería de Sanidad trabaja desde el 1 de junio y hasta el 30 de septiembre en el Plan de Prevención y Control en la Comunidad donde se predicen las temperaturas que se alcanzarán en Castilla y León a través del a Agencia Estatal de Meteorología, al tiempo que se informa a la población y se implanta un sistema de información sobre morbilidad y mortalidad y se informa también a los profesionales sanitarios y de servicios sociales.
También, remarcó, se trabaja en coordiación con los servicios sociales, con los dispositivos asistenciales, con las distintas administraciones y entidades públicas y privadas. Además, se asignan los niveles de alerta que van desde el verde (cero), hasta el rojo (tres) en los días en los que se esperan que durante cinco jornadas sean superadas las temperaturas umbrales.
Según el histórico elaborado desde hace más de 60 años, las temperaturas umbrales de Ávila son 33 de máxima y 22 de mínima; en Burgos y León, 33 y 20; en Palencia, 36 de máxima y 21 de mínima; en Salamanca, 35 y 20; en Segovia y Soria, 34 y 20; en Valladolid, 36 y 21; y en Zamora, 35 y 22. Según las cifras de las que dispone la Consejería, solo en 2006 las provincias de Segovia y Salamanca superaron el nivel verde y en lo que va de año ninguna ha superado sus máximas.
Además, en función del nivel que exista se establecen distintas acciones. Así, en el primero de ellos, el verde, y en el segundo, el amarillo, se distribuyen folletos y carteles; mientras que si el nivel es naranja, es decir, que las temperaturas extremas pueden darse durante tres o cuatro días se recibe un mensaje del Ministerio de Sanidad y se emiten cuñas a través de las emisoras de radio.
En el caso de que se registre el nivel más alto (rojo) se refuerzan las medidas anteriormente citadas, se verifica la correcta asignación de nivel, se intensifica la información sobre el significado de la alerta y la emisión de consejos y se comunica a la Comisión Interministerial y se valora por el centro de coordinación de alertas y emergencias del estado de la situación.