De esta crisis económica debemos tener absolutamente claro que sólo nos salvarán de ella los políticos. De lo que es capaz la mano invisible del Mercado, el mejor ejemplo es Madoff. Partiendo de esta premisa, deberíamos dar un cierto margen de confianza a las medias que desde los distintos gobiernos impulsan sus dirigentes y esto mismo deberían hacer las distintas oposiciones políticas en cada institución, sin merma alguna de que se denuncien cuando éstas fracasan. El 18 de mayo de este año el Gobierno aprobó el Plan 2000E para potenciar la venta de automóviles. Inmediatamente varias comunidades autónomas de signo contrario se opusieron al mismo. A día de hoy la mayoría de las comunidades que adoptaron la medida y se implicaron aportando dinero pueden presumir hoy de que la venta de coches ha subido considerablemente en el mes de junio (hasta un 18% en algunas), mientras que en las huérfanas de la medida ha caído hasta un 15%. Afortunadamente en Castilla y León, tenemos un Gobierno sensato, que ya ha demostrado en varias ocasiones que está más predispuesto a pensar en los contribuyentes que en las directrices que emanan de su partido a nivel nacional. En Castilla y León la venta de coches se han incrementado más de un 12%, las segunda mayor subida de todo el país. Bien es cierto que la mayor parte del mérito le corresponde a los concesionarios, que han adelantado las ayudas del Gobierno, de la Junta y de los fabricantes. En León este mes pasado se han vendido más coches, más pequeños, más baratos, poco contaminantes y con menor consumo, que son los que deben venderse en el futuro. Así sí se trabaja en colaboración institucional contra la crisis.