Es de fabricación italiana y la tiene una ganadería familiar de Navarra. El litro de leche cuesta un euro
Máquina expendedora de leche a las afueras de Pamplona, propiedad de la firma Jauregia. JAUREGIA
M.C.C. / León
Jauregia es todo un modelo para el mundo rural. Está en Navarra y no sólo es una casa rural, sino un espacio dedicado a lo que sus propietarios denominan agroturismo. “Se pueden degustarproductos típicos de la matanza del cerdo, visitar la quesería, los animales...”, explican sus dueños.
Jauregia está en el pequeño pueblo de Aniz, al norte del territorio foral, y sólo cierra en enero. En 2004, sus propietarios ya vieron que la leche no era por sí misma un buen negocio y por eso decidieron también montar una quesería. “Desde entonces elaboramos también nuestro queso. Ya teníamos vacas, pero como el sector lácteo no estaba en una situación muy buena,decidimos hacer la quesería, para transformar nosotros mismos esa leche en queso, con la máxima de la calidad”, añade el mismo portavoz.
Hoy, Jauregia tiene entrevacas, novillas y terneras 75 cabezas de ganado, de las que 35 son de ordeño. “Nosotros realizamos todo el proceso, los terneros se crían en nuestros pastos, ordeñamos las vacas, hacemos el queso y los otros productos en nuestra quesería, hasta nos encargamos de distribuirlos al punto de venta final. Comercializamos queso tipo nata y yogur natural, y en este momento elaboramos también queso fresco, batido y yogures con mermelada”. Ahí es nada.
Su historia sería interesante, pero una más, sino fuera porque el año pasado decidieron también instalar la primera ‘gasolinera’ de leche de España. Bueno, mejor dicho, dos máquinas expendedoras, una en la plaza del Mercado de Elizondo (Valle de Baztan) y la otra enVillava, cerca de Pamplona.
El funcionamiento es muy sencillo. “Hay que insertar una moneda de cincuenta céntimos o de un euro, para medio litro o un litro, y meter la botella inclinada para que no salga espuma. Entonces se pulsa el botón start y llenas la botella. Queremos fomentar el reciclaje, así que lo ideal es que los compradores traigan su propio recipiente. De todas formas, también se puede adquirir botellas, por 40 céntimos las de plástico y por 60 céntimos las de cristal”.
Jauregia es la casa de los Azkarate Tomassone, Emma y José Joaquín, y sus hijos Aitor, Maider y Mikel .
La máquina expendedora de leche es de fabricación italiana. “Conocimos esta máquina en Italia, en una casa como la nuestra de agroturismo, y nos pareció interesante”, explica Mikel Azkarate. Hace un año, compraron una de 300 litros de capacidad y renovación continua del producto. Fue la que se instaló en Elizondo, lo que no resultó fácil porque la legislación navarra no permite la venta de leche sin embotellar y hubo que salvar un montón de complicaciones y vacíos legales.
La leche que se puede comprar de la casa Jauregia es leche fresca de vaca pasteurizada directamente de las vacas que pastan en esta explotación navarra.
“Si se quiere, la máquina facilita una botella de cristal o de plástico, se toma la leche del grifo dosificador y listo”, indica Mikel. La función está enteramente mecanizada e informatizada y cualquier deficiencia se comunica al instante a un teléfono móvil.
El producto se distribuye a cuatro grados bajo cero (por encima de esa temperatura se para y no expende leche) y el contenido del tanque se renueva de forma periódica y constante con la producción de la casa Jauregia.
“Esta garantizada para cinco días aunque, bien tratada y siempre en frigorífico, se mantiene hasta siete con calidad”, comenta el mismo portavoz de la familia.
El proceso es sencillo: ordeño, transporte adecuado, carga del tanque y compraventa: “Tenemos muy claro que queremos y decidimos vivir aquí, donde ha vivido nuestra familia, en el valle del Baztán”. ¿Y en León? ¿No hay ninguna iniciativa parecida? De momento, el sector lo ve demasiado negro.