La Base Aérea de La Virgen del Camino está de aniversario. El Rey ha respaldado esta semana un centro de formación que, por primera vez en muchos años, ve el futuro despejado
Foto histórica de la llamada Maestranza que tenía su sede en la hoy Base Aérea de La Virgen del Camino. ARCHIVO
M. C. C. / León
U na visita más del Rey Juan Carlos y Doña Sofía, el pasado martes, ha servido para conmemorar el 80 aniversario de la Base Aérea de La Virgen del Camino. La historia de las instalaciones leonesas comenzó el 18 de marzo de 1920, cuandounreal decreto dispuso la creación de las primeras cuatro bases aéreas de España en Madrid, Zaragoza, Sevilla y León.
La Virgen del Camino consiguió ser sede después de una larga disputa con Valladolid. Con tres millones de pesetas de inversión, las instalaciones fueron una realidad ocho años después. Los nuevos hangares acogieron 50 aviones y 300 hombres, con el modeloDH-9 como gran ‘joya’. En total, una treintena de aparatos de ese modelo estuvieron destinados en la base leonesa.
La inauguración oficial tuvo lugar el 27 de abril de 1929. 80 años de historia, que demuestran también la perseverancia de los militares leoneses por mantener unas instalaciones que, hoy por hoy, mantienen un alto nivel.
Las instalaciones de La Virgen del Camino recuerdan también la mejor construcción de tipo inglés. Sus exteriores de ladrillo dan a la Base un aire —nunca mejor dicho— de otra época, cuando surcar los cielos era casi una misión imposible.
Año y medio después de su inauguración, el Diario Oficial del Ejército del 15 de noviembre de 1931 publicó la nueva organización de la estructura aérea de España. La Escuadra número 3, hasta entonces en León, se trasladó a Barcelona. La Base Aérea de La Virgen del Camino constituyó entonces el Grupo de Reconocimiento número 21 con tres escuadrillas, a las que se sumó la Escuadra número 1, hasta entonces ubicada en Getafe. Al mando estuvo elcomandante Sáenz de Buruaga, quien ya había asumido la dirección de las instalaciones leoneses en 1923 cuando sólo ostentaba el grado de capitán.
La guerra civil trajo a León a la Legión Cóndor, la aviación enviada por Hitler para ayudar a las tropas lideradas por Franco. Quizá sea ese pasaje el más negro de su historia, aunque su elección sólo respondió a criterios exclusivamente militares, como gran base del norte de España, una de las zonas donde la lucha contra el ejército republicano fue más encarnizada.
Pasada la contienda nacional, en 1939, se creó en León la Academia del Aire, a cuyo cargo estuvo como director el comandante Vicente Eyaralar Almazán. Pero apenas estuvo en La Virgen del Camino diez años. En 1949, se trasladó a San Javier (Murcia) como Academia General del Aire después de formar en tierras leoneses a 499 tenientes profesionales.
A pesar de la pérdida, la base leonesa inició una etapa de florecimiento con la puesta en marcha de la Maestranza de Aviación, todo una estructura parecida a una ciudad para garantizar la subsistencia si un nuevo conflicto bélico llegaba. La Maestranza de León tenía talleres y hasta una Escuela de Aprendices. Prueba de su importancia fue el número de trabajadores que llegó a albergar: 1.800 obreros, en su mayoría especialistas pertenecientes al Parque Regional del Norte.
Una vez más, la Maestranza se acabó con un nuevo traslado, en1955, esta vez a unas instalaciones en Cuatrovientos (Madrid).
El 15 de septiembre de 1950 se inició en la Base de La Virgen del Camino una nueva etapa más.Esta vez, en lugar de irse un escuadrón o una línea de aprendizaje militar,llegó a León procedente de Málaga la Escuela de Especialistas del Aire, con las especialidades de mecánicos de mantenimiento de aviones y armeros y cartografía, a las que posteriormente se unieron radiotelegrafistas y mecánicos de electrónica y especialistas en fotografía y cartografía.
El convenio con Estados Unidos de los años 1954 y 1956 fue muy importante para su dotación material. Desde la creación de dicha escuela hasta 1992, cuando se creó la Academia Básica del Aire, más de 18.000 especialistas del Ejército pasaronpor León.
De nuevo, a finales del siglo pasado, sonaron rumores de desaparición y traslados. Entonces más que nunca se hizo necesaria la movilización ciudadana, que se opuso con uñas y dientes a que León perdiera unas instalaciones que han sido emblema de la aviación española desde el principio.
En 1996, el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, hizo el anuncio de la creación de una escuela de pilotos del Eurofhigter, el nuevo avión de combate europeo. La historia de lo que pasó todo el mundo ya la sabe.
Prueba de su importancia es que todos los años un representante de la Casa Real asiste a la entrega de despachos a los nuevos sargentos. Unas veces los Príncipes de Asturias; otras los Reyes. El 80 aniversario, sin embargo, ha pasado un tanto desapercibido para la sociedad civil, quizá porque ahora no esté en cuestión su futuro. Más que nunca se ha consolidado como una de las escuelas militares con más solvencia del panorama nacional.