Logo de la-cronica.net


UNA PROVINCIA EN BLANCO Y NEGRO


Las vacaciones
eran una excursión

Hubo tiempos, muchos años, en los que lo de ir de vacaciones en esta provincia era un exotismo de millonarios y gente con muchas ganas de aparentar.

¿Vacaciones justo en los meses que toca segar la hierba, trillar la paja, sacar las patatas, regar los otoños? Pero bueno, estáis locos, eso lo hacen los alemanes y los franceses, que vaya usted a saber de qué vive esa gente.

No estaban los tiempos para exotismos. A lo más que llegaban, aquellos que el cuerpo les había quedado magullado después de tanta faena agrícola y ganadera, era a tomar unos baños en las caldas de aguas termales que andaban repartidas por toda la provincia y en funcionamiento, las mismas que hoy son centros de interpretación de sus ruinas.

Y, si tampoco llegaba para las caldas, el sucedáneo más habitual de las vacaciones era una excursión a la playa: Gijón, Santander y La Coruña eran los destinos más buscados por los leoneses.

Las organizaban aquellos curas que parecían rojos, sin que se supiera, los de la Junta Agraria Local, la Cámara Agraria o el Sindicato Vertical, como prólogo al viaje a Madrid para el 1º de Octubre. Las mujeres se ponían aquellos bañadores que no sacaban del armario en todo el año y cuando les revelaban las fotos se las enseñaban a las vecinas a escondidas de los paisanos, que vaya usted a saber.

 
Ful
Fulgencio
Fernández

© Promociones Periodísticas Leonesas, S.A.
Moisés de León, 49-bajo 24006 León (España)

Correos de La Crónica