UNA IMAGEN Y 242 PALABRAS

Los niños no son para el verano |
A los niños de ahora los arrancan los maestros (profesores de EGB, perdón) de las cunas para llevarlos a las escuelas. Todavía no hablan pero cargan con unas mochilas que doblan la espalda. Los niños de antes no iban a la escuela hasta que ya sabían cuidar las vacas, después aprendían a leer y al final les enseñaban las cuatro reglas para que no les engañaran cuando se fueran a buscar la vida por el mundo adelante. No llevaban mochilas, todo estaba en la enciclopedia de Álvarez, los cuadernos de Rubio y la cabeza del maestro. Los niños de antes, en vacaciones, se escapaban de casa nada más comer para ir a jugar a la plaza. No volvían hasta que la noche era bien cerrada para no estorbar y darle tiempo a la abuela a hacer la cena, después de las duras tareas del día. Nadie cuidaba de ellos, las calles no eran un peligro sino una portería, un campo de fútbol sobre el que se jugaba con pelotas de papel. Para los niños de hoy las calles no existen, son coches que pasan y atropellan. Las abuelas no hacen las cenas, los padres tienen más cosas que hacer y los ayuntamientos que se quieren ganar el favor de los votantes con hijo convierten el verano en un taller con monitores, en los que un libro tiene que ser una aventura, el Coto Escolar la selva, y una lupa la magia de vivir. |
![]() Mauricio Peña |
![]() Fulgencio Fernández |
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